5 sept. 2013

No me sentía sola esta noche porque sabía que tú estarías al otro lado del mar

SÉ QUE ESTÁS AL OTRO LADO DEL MAR

 

¡Ay amor,

sabes que como siempre mis brazos te esperan!

 

Esta noche estaba un poco triste,

no quería el espejo del mar ni la sábana de estrellas, ni la claridad de nuevos cielos, ni siquiera empezar una nueva vida o cambiar de rumbo.

 

Sólo deseaba la dulzura de tu abrazo

abrazando mi vida.

 

¡Ay amor!

como la minuta de la funeraria, como las monedas que los antiguos depositaban sobre los ojos o bajo la lengua del difunto –para que pudiera pagar al barquero Caronte su paso por la laguna Estigia hacia las puertas del Hades-,

 

mi transición por la vida

nunca fue –tú lo sabes- un ejercicio gratuito y, sin embargo no me quejo mas que en la parte de tu ausencia. No me sentía sola esta noche porque sabía que tú estarías al otro lado del mar,

 

sintiendo lo mismo que yo:

una añoranza de la claridad de tus ojos y tu voz amiga.

 

                                                                                   Johann R. Bach

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