3 may. 2014

me siento lejos, lejos de este planeta azul ...

VIAJE A MARTE

 

Aún con tu balsámico aliento en mi rostro

comienza la asamblea de astronautas candidatos al Proyecto V.M. (Viaje a Marte).

 

Se trata de una película

mil veces más ambiciosa que la del célebre V.L (Viaje a la Luna de Coulbridg).

 

Mientras comienza la exposición

del esquema de la misión leo tu último mail en la pantalla del móvil:

 

"Tus estrellas,

o la frontera de tu viaje prohíben que tus letras y números se acerquen a mí.

 

Tienen celos

del cordón de polvo estelar que nos une en lo real y lo onírico...sienten que los quieres menos y tratan de alejarte de nuestro Edén.


Pero lo que ellos no saben

es que nuestra alma está unida, y por muy trotamundos que te encuentres,

 

nuestros silencios unen nuestros corazones

en la distancia como un imán y escuchan como un eco al decir:

 

tranquilidad mi amor...

estoy aquí junto a ti, pensándote, queriéndote, amándote pese a las redes que me mantienen distante...


No te preocupes mi vida,

volverás y te abrazaré para que el tiempo distante se vaya como el vuelo de un ángel serafín y sientas mi calor a tu lado.


 Aquí estaré, y aquí seguiré fundida a ti".

                                                                                                  Bab >_<

 

Intento concentrarme

en lo que se dice en la sala…

 

"¿A quién debemos enviar

en busca de ese Mundo prometedor? ¿A quién hallar podremos suficiente apto y capaz para llevar a cabo esta arriesgada misión?

 

¿Quién se aventurará

con pies errantes por el oscuro, insondable, infinito abismo, y en la lobreguez hallar sepa su ignota senda;

 

o quién desplegará el vuelo

de las alas infatigables de su transbordador sobre el precipicio como un vulgar Ícaro, sin la ayuda siquiera de un GPS antes de alcanzar ese lejano planeta, ese nuevo Edén sin árboles?"

 

Oyendo esas palabras

me siento lejos, lejos de este planeta azul invadido por una raza nueva, genéticamente manipulada ante la cual hemos de simular como cuando hacemos el amor.

 

Sigo escuchando.

 

¿Qué vigor y qué arte bastar pueden conducirle,

o qué fuerza de evasión, salvo entre los Doce Coros de Ángeles entre los que destacan los densos círculos de Tronos y Potestades tomados de la mano que vigilan el entorno de la rampa de lanzamiento?

 

Será preciso

que él se valga de prudencia suma; y nosotros no deberemos en la elección ser ahora menos cautos;

 

pues en aquél que vayamos a mandar

recaerá todo el peso de la acción y en él se apoya nuestra última esperanza".

 

Digo para mis adentros:

ese tonto sólo puedo ser yo.

 

El Proyecto V.M. será mi última película… Lo juro

 

                                                                 Johann R. Bach

Hay un nuevo signo del Zodíaco...

Amores en otros mares

            

Hola amor

 

Supongo que a estas alturas sabrás

quién es quién en el cielo.

 

Que sabrás trazarme un mapa

de infinitos caminos entre las estrellas para llegar desde mi mar al tuyo, y tejer una escalera trenzada desde la cola de un cometa , hasta tu ventana.


Sabrás también que hay un nuevo signo zodiaco

olvidado por algunos astrónomos y querido por otros que coincide en mi onomástica,

 

con lo cual de doce, pasamos a trece.

 

Sin menospreciar el número de San Antonio,

patrón de los enamorados, o enamoradizos. ¡Sonríe por favor!.


Sabrás mi amor

que te imaginé en tu playa, con los pies descalzos sobre la arena disfrutando del Sol, y que la infinidad de números múltiplos de doce hacen un laberinto de castillos de arena a tu alrededor.

 

Besos

                                                                                        Ana Carenina

 

Hola mi querida Ana

 

Las puertas más dignas de tu nombre

son las que más se recuerdan ("…una escalera trenzada…") cuando se cierran. Son también las más dolorosas hasta cuando deseamos borrarlas de tu pasado.

 

En cada carta que escribes

dejas un puñado de sílabas que olvidar se hace imposible. En ellas resbala y se acumula todo cuanto nace de tu impetuoso deseo.

 

Páginas de tu vida o desván.

 

Años después,

alguien leerá aquellas palabras dictadas por la pasión. Palabras ya limpias, despojadas de impurezas.

 

Pero la mayor alegría llegará

cuando tropiece –el furtivo lector-  con esas frases finales escritas como de milagro (…"te imaginé en tu playa…")

 

por el puro placer de la escritura,

 

esas frases que no dicen nada,

ni quieren decir nada -al lector profano-,  que no se relacionan con nada ni aspiran a ser más de lo que son,

 

que no tienen otro designio

que estar ahí por el puro placer de ser reflejo de una explosión o grito de júbilo de tu ser:

 

sólo un suspiro que cayó sobre el papel.

 

                                                                         Johann R. Bach

2 may. 2014

Muchos, sosegados de años en la paz del abrazo... volvemos a confesar al oído

La pureza del número

 

Todos miran o han mirado el cielo;

buscando respuesta a la existencia en la magia de la noche. Desde la antigüedad, gente sencilla, sabios, sacerdotes han observado cómo hay un beso tras cada gota de agua llovida.

 

También llueven ideas

caídas desde las estrellas, conceptos abstractos que viajan encaramados en las monturas de finos haces de luz, nocturnos casi siempre.

 

Doce es el número mágico.

Llovido del cielo invadió todos nuestros campos de trigo, las copas de los árboles, nuestros rudimentos matemáticos y el mágico transcurrir del tiempo.

 

Arriba están la Casas del Cielo.

Los doce signos del zodíaco la Casa de lo Oculto, la doce, Escorpión la Casa de la Muerte.

 

Millones de peregrinos terrícolas

inspeccionan el cielo.

 

Los astros hilan en secreto

sin lanzadera

 

en la oscuridad que se extiende

como el mar hacia el horizonte. Saturno  gira lejos bañado por sus propios anillos y aún inamovible, el que arrastra hacia atrás su carro, El Cangrejo.

 

Signos en el espacio interestelar

que hay que interpretar, que marcan el origen olvidado o el retorno a lo ignoto.

 

Espacio sin senderos,

sin distancias euclidianas por donde camina, cada vez más puro el número.

 

Muchos, sosegados de años

en la paz del abrazo, y en un tardío encuentro casi de despedida, a la vez, culpables e inocentes de lo que hemos sido

 

volvemos a confesar al oído

que en la escuela nos disgustaban los bailes de cifras. No los entendíamos.

 

                                                         Johann R. Bach

 

1 may. 2014

El Diablo Supremo hacia la orilla del río Leteo se encaminó...

DESPIDIÉNDOSE DEL CIELO

 

Condenado por su soberbia

Lucifer se dispone a cumplir su sentencia y se asienta en sus nuevos dominios.

 

A la vista de la negra tierra

mezclada con ardiente lava y vapores sulfurosos su rebeldía le impide el arrepentimiento y en su lugar planea venganza eterna.

 

¿Es ésta la región, el suelo, el clima

–dijo el caído ángel- el lugar que permutar debemos por el Cielo; esta oscuridad triste por aquella Celeste luz?

 

¡Adiós, felices campos,

donde mora para siempre la dicha! Yo os saludo horrores. Yo te saludo mundo infernal, y tú, profundo Averno, recibe a tu nuevo señor,

 

aquél cuyo designio

nunca puede alterarse con el lugar y el tiempo.

 

La mente es su propio lugar

y puede hacer en ella un Cielo del Infierno y del Infierno un Cielo.

 

¿Qué importa,

si sigo siendo el mismo, lo que sea y donde esté, solamente inferior a aquél a quién el rayo hizo más grande?

 

Aquí al menos, tendremos libertad;

pues el Altísimo, que por envidia no ha creado aquí, no nos arrojará; podremos, luego, aquí reinar seguros;

 

y en mi opinión reinar vale la pena,

aunque sea en el Infierno: mejor es reinar aquí que servir en el Cielo.

 

Esto es sin duda lo que debió decir

Lucifer ya transformado en Satán a Belcebú señor de las moscas y príncipe de los demonios.

 

Debió ser así

que el Diablo Supremo hacia la orilla del rio Leteo se encaminó; su poderoso escudo llevaba tras de sí, macizo, grande, redondo y de celeste temple.

 

Su amplia circunferencia

colgaba de sus hombros cual luna, cuyo orbe con sus ópticos cristales el artífice toscano de noche observa para descubrir tierras nuevas y montes en su manchado globo.

 

Quería, probablemente, su pasado olvidar…

 

                                                           Johann R. Bach

Necesito llegar a concluir mis siete vidas ...

EL HUNDIMIENTO DE UN BARCO

 

¿Quién puede amarme tanto

como para dar su vida por mí? ¿Alguien se lanzaría en mitad de una tormenta para auxiliarme si me estuviera hundiendo en el mar?

 

Cuando el capitán de la nave huye

como un niño asustado y es el primero en abandonar el barco que zozobra ¿qué esperanza nos queda a los que dependemos de su humanidad?

 

Era muy blanda y fina su sonrisa

mientras platicaba frente a las cámaras de TV con sus dientes de marfil viejo.

 

Sigo soñando

la vida mediterránea como buena, pero aquí en mi mar también suceden cosas parecidas como las que suceden con frecuencia en otros mares.

 

Podría en mi soledad quejarme y llorar

por todas las criaturas que son borradas del planeta simplemente porque hay capitanes a los que les falta el valor de dar la orden, a tiempo,  de abandonar el barco,

 

pero necesito llegar

a concluir mis siete vidas agradeciendo a aquella que me dio lo más dorado…

 

aunque en soledad, sin duda, lloraré,

lloraré por todos aquellos racimos que prematuros no llegaron a la madurez de su sangre y fueron privados de la fiesta de la vendimia.

 

                                                                                Johann R. Bach

Los ojos que se abren y cierran como ojos de cerraduras registran por miles los labios

TOCAR LAS ESTRELLAS CON LA MANO

 

Cuando te hayan dejado sola en casa,

cuando ya ni el reloj con su tic tac pueda molestar tus sueños,

 

¡desnúdate!

 

Extiéndete

con un par de cojines bajo tu cabeza y piensa en mí.

 

Los ojos,

que se abren y cierran como ojos de cerraduras, y nunca olvidan, registran por miles, los labios conectados con sus cerebros como anguilas la bandeja del mundo,

 

los huesos

y sus articulaciones que se preparan y parten para cada truco de la imaginación,

 

los genitales,

el lastre de lo eterno, y el corazón, naturalmente, que se traga la marea y la escupe limpia.

 

Yo, desnudo también,

arrodillado ante tu cara no envidio el alma de ningún dios. Sé que un dios es sólo alma, pero

 

le gustaría que viviera

en un cuerpo para venir aquí abajo para ofrecerte un cántaro de miel como el que te ofrezco yo.

 

Te introduciría dos finos dedos

como los míos entre tus sedosos labios resbalando al compás de la danza del mundo y te rociaría con miel tus mejillas.

 

Pero no. Nada de eso hace un dios.

Al igual que otras criaturas celestiales haraganean el firmamento, sin figura alguna.

 

Sólo desea contemplar los púlsares

midiendo el tiempo o comerse sus imaginarias uñas mientras tú y yo nos deshacemos bebiéndonos nuestros cuerpos.

 

                                                              Johann R. Bach

29 abr. 2014

No hallé consuelo en tus palabras

BLUES DE OJOS SIN BRILLO

 

No vi –aquella noche- amor en tus ojos.

Su habitual brillo había desaparecido.

 

No hallé consuelo en tus palabras.

Me repetías hasta la saciedad que yo era un tirano y que mi crueldad merecía los peores castigos.

 

(estribillo)

No hallé ternura en tus palabras.

Te pedí perdón si en algo te había ofendido. No quisiste creer en la sinceridad de mis comentarios.

 

Ahora –después de aquel desastre de amor-

no me tomes el pelo, ¿si tuviera algo de eso llamado futuro, muñeca, te sentirías decepcionada?

 

No te burles de mí

porque te parezca sumiso.

 

Yo podría ser ese hombre arrogante

que simula ir a por ti (y cómo iría muñeca) para enaltecer tu ego.

 

No creas que no comprendo

los engranajes de tu mente y que cuando llores te vaya a seguir el juego (lo sé bien)

 

no puedes querer tirar de alguien

y a la vez apoyarte en mí.

 

No te burles de mí

pues bien sabes que no hallé consuelo en tus palabras ni vi amor en tus ojos.

 

No te burles de mí

pues bien sabes… … …

 

Me he levantado con resaca.

Lo primero que he notado es que ya no estabas a mi lado. Con el molinillo que me regalaste he molido suficiente grano para un doble con whisky.

 

La cama estaba esta noche

aún más fría sin ti. Sabías como excitarme y cómo tu forma de amar me dejaba sin aliento.

 

Se lo contaba todo a un amigo

y por el modo en que rabiaba debió haberlo probado él también. Mi cama vacía me hace sentir triste y de mal humor.

 

(estribillo)

No hallé consuelo en tus palabras.

Te pedí perdón… … …

 

                                                              Johann R. Bach

28 abr. 2014

¿DESPUÉS DE TI QUIÉN?

AMOR A RITMO DE BLUES

 

Para responder a tus mails de amor

necesito tenerlos a la vista y al mismo tiempo lanzar todas esas sílabas a los cuatro vientos.

 

PALABRAS DE PATRICIA

 

"Me encantas ....

lo sabes y no paro de decirlo . Ni se te ocurra desaparecer de mi vida sin darme una explicación".


Me dolería y mucho....

te lo he dicho alguna vez : ¿que pasaría si soy yo la que desaparece antes?


Te diré que esas estrellas

que brillan sobre ti cuando dormitas en tu sobre , son pedacitos de mi ser que velan tus bellos sueños.


Me gustaría seguirte

como un fantasma que te posee noche tras noche, día tras día . Sin dar descanso a darte un respiro.>_<

 

Tu poema "Blues de despedida" es precioso. Pero no soy capaz de leerlo sin que me broten lágrimas. >_<

                                                                                  PATRICIA

 

BLUES DE RESPUESTA

 

Después de ti, ¿quién

podría abastecer el cielo de azul de mi mar con nubes que me trajeran noticias del tuyo?

 

Respóndeme crudamente:

¿Después de ti a quién podría amar?

 

(estribillo)
Después de ti, ¿por qué

debería perder el tiempo intentándolo?(bis)


Porque…  ¿quién más podría cualificadamente
ocupar tu lugar? Dime: ¿Después de ti, quién?


Abre tu mano,

mientras cae sobre ella la lluvia;

 

imagina sobre ella la mía

mientras te prometo que nunca dejaré de buscar en los cielos tus ojos,

 

porque si no te hubiera conocido no lo haría.


Podía estar buscando durante años
pues  nadie más que tú podía transformar mis lágrimas en risa.

 

¿Después de ti quién?

 

(estribillo)

Después de ti… ¿por qué debería…

 

                                                                    Johann R. Bach

27 abr. 2014

Sí tú piensas en mí... allí estaré vendimiando para ti el cielo novicio

BLUES DE DESPEDIDA

 

A punto de partir

para otra de las siete vidas que El Destino me ha asignado, déjame decirte que eres lo mejor que he tenido en ésta.

 

No estés triste por mi corto futuro.

 

Mientras tú me recuerdes,

tan sólo estaré ausente y seguiré en silencio cuidando tus paisajes, estaré entre las caléndulas en primavera,

 

entre el cólquico en otoño,

entre la ventisca de fina lluvia en invierno, entre las ondas del trigo jugando con el aire y sus arrugas en verano.

 

Si tú piensas en mí,

allí estaré contigo. No besaré tu boca, ni rozaré tu falda. Apenas un suspiro quebrará la quietud

 

cuando escuches mi voz

que en silencio te llama.

 

No te quiero engañar:

En algunos momentos mi mente me traiciona y siento aquel tercer vacío que me hace vislumbrar mis últimos momentos a plena conciencia de que

 

este no es ni más profundo

ni más oscuro que aquellos que pronto voy a dejar tras de mí.

 

Me consuela creer

que voy a continuar viviendo entre las líneas de las cartas que te escribí.

 

Si tú piensas en mí,

allí estaré contigo. Como el canto de la paloma torcaz cuando se avecina el chaparrón allí estaré vendimiando para ti el cielo novicio.

 

Mientras tú me recuerdes,

tan sólo estaré ausente y seguiré en silencio cuidando tus paisajes, estaré entre las caléndulas … … …

 

                                                                         Johann R. Bach