13 may. 2017

Nadie había contado con la libertad del hombre para escoger y ceder a la tentación de entregarse al goce de sus propias emociones.


YO TAMBIÉN Me hice AMIGA
del Ángel Montserrat

Sí sí. Yo también me hice amiga del Ángel Montserrat
cuando vi que, a pesar de su gran poder, se desprendía de su luz un cierto genio modesto.

Se sorprendía de los resultados
obtenidos por los hombres y en menor medida por las mujeres pues había puesto muchas esperanzas en el género humano.

"A pesar de todo -me explicaba-,
siempre estuve en contra de cualquier exterminio como forma de castigo. Incluso a la más simple de las especies de peces se le había asignado una función completamente necesaria para el desarrollo de la conciencia humana".

Sin embargo, al parecer,
Nadie había contado con la libertad del hombre para escoger y ceder a la tentación de entregarse al goce de sus propias emociones.

"Hay que conceder
-continuaba explicándome el Ángel Montserrat- que todo ataque de ira o de tristeza (antesalas de toda depresión), tiene sus motivaciones secretas. Si así no fuese, la mayoría de los hombres habrían alcanzado ya cierta sabiduría".

Pero -le contesté-
El Diablo se interesa por el hombre y, a su manera, hace experimentos con él; le seduce para que haga inconveniencias utilizando maliciosamente para ello cualquier recurso; seguramente tiene legiones de ángeles que le enseñan ciencias y artes que estaban hasta hace poco reservadas a la perfección del pléroma.

"Ante tantos disparates
-continuó diciéndome el Ángel Montserrat-
cometidos por los hombres Nadie encontró necesaria su intervención como algo ineludiblemente necesario. Pero esas intervenciones, no lograron, para fastidio de Nadie, sino éxitos provisionales, pues el mismo castigo draconiano de ahogar a todos los seres vivos (a excepción de los elegidos) con el Gran Diluvio no sólo fue injusto sino también de efectos poco duraderos. La humanidad muestra estar infectada de cinc -metal que exacerba la sensibilidad de los sentidos sobre todo el tacto como máximo exponente del placer carnal y altera el sistema nervioso haciendo casi imposible la espera aumentando la posibilidad de errores en el comportamiento-, pero también de azufre (imputado éste a Lucifer) -no metal responsable de una inteligencia superior que le ha llevado a dominar cruelmente a todas las demás especies-. Esa dualidad de metales y no metales es la base de los seres, de la existencia opuesta a la Nada… ¿a Nadie?"

Llegados a este punto
el Ángel Montserrat echó un largo trago de vino de la bota que colgaba de su costado. Luego pasándose el dorso de su mano por los labios prosiguió su explicación: "Este mismo vino tinto que llevo conmigo para cruzar los Grandes Espacios Vacíos está cargado de sulfitos aunque conozco sus efectos y tomándolo prudentemente es inofensivo".

Fue en ese momento
en que empecé a dudar de si estaba soñando despierta o que el vino había hecho de las suyas. En todo caso grabé en mi memoria todos esos conocimientos y decidí tomar la amistad que me ofrecía el Ángel Montserrat como algo muy serio.

Sí sí. Yo también me hice amiga del Ángel Montserrat.

                                                                                Johann R. Bach

12 may. 2017

la perfecta combinación del blanco y el negro


ESCAPAR DE LA JAULA DE ORO

Que el cielo no se detiene en Cadaqués,
me dí cuenta en una tarde de invierno.

Tenía antojos de espejismo,
mi marido me humillaba y los proyectos que revoloteaban en mi cabeza huían con el secreto de las nubes.

Se escapaba el azul cobalto
por las rendijas del horizonte. Yo contemplaba la escena y creía ser otra: la tramontana, un bosque de árboles dibujados con tinta china que en su simplicidad se volvía aún más profundo,

la perfecta combinación del blanco y el negro
como una macabra prolongación de la tierra de la Península del Cap de Creus.

Las sombras caían ya, como agujas de pino,
Desprendiéndose del aire con cierta vanidad mientras las olas del mar se enterraban con la luna bajo la arena.

Después de aquella noche
me deshice de la corteza de los hombros y como un Ícaro cualquiera eché a volar como mis sueños.

                                                                       Johann R. Bach

10 may. 2017

me hice amigo del Ángel Montserrat


SOÑÉ QUE ERA ESCRITORA

Son bonitas todas esas cosas que decís de mí.
La verdad es que todo es más sencillo:
Variable como la corteza de los árboles
recojo castañas en otoño... cerezas en primavera

Impregnado durante años del mar y su luz,
y ante la mirada perdida
de algunos buscadores de objetos útiles
entre la chatarra de esta tierra

me hice amigo del Ángel Montserrat
y me metí en la piel de Ermessenda.
Soñé que era escritora…
no sé cómo despertar.

                                        Johann R. Bach

Libre de virus. www.avg.com

¿Sabes Bruno? A mí también me gustaba el mar, la noche, el blues…


EL OPTIMISMO DE R. BACH

Señor Hermes

Mi nombre es Asunción y soy una persona que se gana la vida escribiendo y haciendo valoraciones sobre lo que otros escriben (nadie me paga la peluquería ni los zapatos de mi hijo).

Hasta ahora me he reservado mi valoración sobre este poeta que tanto halagas y cuando me preguntaban por él algunos de mis colegas les respondía que era mejor que me reservara mi opinión, porque así le podrían leer por ellos mismos sin prejuicios, pues toda novela o poema está dentro del lector. Sin embargo después de leer sus ideas sobre este poeta surgido en este siglo como saliendo de la estepa al fundirse la nieve y es por ello que tengo mi propia opinión sobre lo que R. Bach ha escrito hasta el momento, pues he seguido a diario cuanto ha depositado en ese Gran Baúl de Google (como dice él). Si me dijeran que sintetizara en pocas palabras su obra diría sin dudar que su poesía es

"Perversamente hermosa o
hermosamente perversa"

Sus personajes me han hecho reír, pensar, soñar… llorar: Ahí están colgados en Google una larga lista entre los que destaco de memoria a Dosmanos el funcionario de Correos o su homóloga Clementine funcionaria jubilada:

Anciana cuando nació
joven desconocida en la despedida.

La misma y única Clementine/a.
…………………………………………………….
En el umbral de la gravedad Ermessenda,
Igual que la araña Migale lasiodora
construye su esbozo de camino
por donde pasear por el cielo.

En parte oculto a sí mismo
se muestra a los demás
-en los rayos de su astucia inaudita-
mortalmente visible.

Tiene pasajes verdaderamente bien trabados sobre la sexualidad suave de los lagartos, la desenfrenada de las arañas… la de la impúber Aurembiaix como almendra que trata de romper su cáscara:

¿Tan difícil es apartarse de mí,
que paciente y sin boca
me consumo mientras escribo?

El trébol de la pasión
es de hierro en mi mano.

Despedidas emocionantes escritas para ser cantadas como un lamento de blues

Estaré entre las caléndulas en primavera,
entre el cólquico en otoño
entre la ventisca de la fina lluvia en invierno,
entre las ondas del trigo jugando
con el aire y sus arrugas en verano.

Historias divertidas como la de eterna joven y rebeldeMarta Guillamon en una época triste y con márgenes de libertad muy estrechos:

Para conocer a los hombres
no tuve que acostarme con todos ellos…

Pasajes de reflexión profunda sobre la vida

Vino en las entrañas tristes.
Lágrimas de amor en los ojos.

A veces da la impresión de que Johann conoce la cercanía de la muerte. Parece ser consciente de que puede suceder en cualquier momento y ayuda al lector a ver el mundo como un paisaje y a dejar testimonios breves, pero de una crudeza muy hermosa. Así en en Dibujos y paisajes de Cassia primera novela de su tetralogía metafísica se expresa como si ya se hubiera traspasado el umbral de esta vida:

¿Sabes Bruno?
A mí también me gustaba el mar, la noche, el blues…

En esos personajes de la tetralogía mística R. Bach transmite la sensación de que el escribir es conjurar a los fantasmas. Así en la Fiesta de las Mansardas parece querer saldar cuentas al atreverse a poner el corazón al desnudo. En esas mansardas habitaciones a un lado y a otro de un estrecho y largo pasillo (curiosa metáfora del transcurrir de la vida) su poesía nos abre una ventana por donde entra la pasión.

                        … la vida sin pasión es menos vida…

La amistad entre Clara y Aurembiaix ya desde una infancia forzosamente contemplativa se conservará más allá de los años y las relaciones sexuales y el recuerdo de primos/as, tios/as a pesar de sus diferencias éticas o morales se guarda en el corazón de Aurembiaix como vivencias siempre positivas. Y el amor de novela rosa de Tía Cinta, el nuevo amor después de enviudar de Tía Alicia o el amor lírico y sublimado de Tía Karina rematan los conceptos clásicos del objeto de la poesía: Amistad, familia, amor, muerte… todo ello narrado desde una óptica exenta de ambiciones "mundanas":

Siendo ya más madura…
comenzaron a salir voces que pretendían
decirme cómo y qué tenía que escribir.

Por toda respuesta… dejé que los críticos dijeran
cuanto han dicho; rechacé su pan y aceite, cobre
y cobalto además del código cosido con silencio
en sus jardines: pasteles de neón, nada.

Por último (por imposibilidad de comentar esta extensa obra de Johann R. Bach) no puedo dejar de mencionar el optimismo "quasi metafísico" que se desprende de la mayoría de sus escritos:

¿Es posible en el actual estado de cosas,
creer aún en la necesidad de reír?

R. Bach se responde a sí mismo con otra pregunta:

¿Acaso no concluye ya
el racimo en septiembre?

                                                                                        Asunción T.