22 sept. 2012

NOCTURNA (Oración)

                            NOCTURNA (Oración)
 

ORACIÓN  (Treno en la noche)

 

¡Oh noche!

 

"No te ruego que deshagas la oscuridad

de mi corazón ni de mi conciencia sino en la medida en que eso sea justo para que pueda alabarte, y ver en la Negritud la forma de lo que debe ser bendecido y en lo maravilloso de mi propio espíritu que ya tengo el fuego que sólo Tú has de encender".

 

"No conozco el nombre

o la palabra que exprese mejor el mundo desde el cual a partir de ahora te contemplaré y te adoraré, sumida en la profundidad de un negrísimo mar cuyos abismos son yo misma convertida en mar".

 

"Durante veinticinco años

viví las noches con la misma naturalidad que un niño cuelga cerezas como guirnaldas en sus orejas; y, no te invoco con palabras de alegría porque no tengo el tesoro del que se extrae esa antorcha; sólo levanto hacia ti mis manos de ceniza prematura y el reflejo que mi opacidad pueda dar de tu oscura luminosidad".

 

¡Oh noche!

 

"Para mí, hasta la luz ha sido tiniebla

en tanto no sentí la llamada a correr por los campos, a humedecer mis labios con esas gotitas de agua de vida y a reconocer mis propios suspiros antes del amanecer.

Ayúdame a encontrar una oración, un pensamiento o una palabra que convierta mis recuerdos en sentimientos".

                                                                          

                                                                                         Sylvia M. Folch
                                                                                   www.homeo-psycho.de

21 sept. 2012

TRAS LOS PASOS DE KANT.

Sobre el fondo amarillo se lee la inscripción "Winners have a sixt sense": "Los ganadores tienen un sexto sentido"

 

                      Del aeropuerto de Berlín a Kaliningrado

 

Los ganadores tienen un sexto sentido,

pero todos necesitamos un hombro amigo, un animal de compañía o un libro que nos ayude a comprendernos a nosotros mismos.

 

Hace mucho

que sabemos que somos frágiles. Hay que buscar apoyos como lo hacen las voces en un coro.

 

                                                                              Johann R. Bach

TRAS LOS PASOS DE KANT:

 

Profesor de Königsberg

–hoy Kaliningrado- proponía la idea de estudiar conjuntamente la naturaleza y el espacio exterior en su temprana "Historia general de la naturaleza y teoría del cielo"

 

                                                          ¿Quién construyó los montes

                                                          y marcó la senda de los ríos?

                                                                                     Hölderlin        

 

En el cementerio de Kaliningrado

se recuperó uno de sus pensamientos más poéticos al escribir sobre su tumba las siguientes palabras:

 

«Dos cosas me llenan la mente

 

 con un siempre renovado

y acrecentado asombro y admiración que no decae por mucho que continuamente reflexione sobre ellas: el firmamento estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí».

 

Voces autorizadas te pidieron

que rompieras tu largo silencio, que sin ti no se perdía un filósofo; se perdía el mundo.

 

Ahora algunas personas

guardamos en un pendrive colgado con una cinta al cuello de conexión USB listo para ser leído con tus palabras:

"Cualquier cambio me hace aprensivo,

aunque ofrezca la mejor promesa de mejorar mi estado, y estoy convencido, por este instinto natural mío, de que debo llevar cuidado si deseo que los hilos que las Parcas1 tejen tan finos y débiles en mi caso sean tejidos con cierta longitud".

 

"Mi sincero agradecimiento

a mis admiradores y amigos, que piensan tan bondadosamente de mí hasta comprometerse con mi bienestar, pero, al mismo tiempo, pido, del modo más humilde, protección en mi actual estado frente a cualquier alteración".

 

Pasados los años

ya es hora que el mundo sepa que descubriste su origen y el del sistema solar a partir de una masa que, habiendo madurado suficientemente, en forma de puro, giraba sobre su eje central perpendicular.

 

Laplace te dio la razón

con sus cálculos sobre la cantidad de movimiento de los planetas y nosotros también te la damos porque gracias a ti podemos mirar en nuestro interior

                                                                                      Elisa R. Bach  ( www.homeo-psycho.de )

*(1) Parca. En la mitología griega, cada una de las tres deidades hermanas con figura de viejas, de las cuales una hilaba, otra devanaba y otra cortaba el hilo de la vida de cada persona.

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MEDIODIA A FINALES DE SEPTIEMBRE.

                            MEDIODIA A FINALES DE SEPTIEMBRE

 

El calor del verano

no quiere ceder el paso al otoño. El aire va estancándose sobre los hombros y las cervices.

 

Los paraguas taladran el aire

densificado por el polvo acumulado como un dejar sitio para que se cubran al instante del agua, las recientes heridas.

 

Y las grises palomas aletean.

 

El aire  va situándose

sobre la piel quemada y el dolor en las nucas muestra la sensación de fracaso: cae en ondas y sobre los charcos, la hierba de goma blanda y en el granito de las plazas duras.

 

Las mariposas aún abren túneles

entre las flores. El sol también chapotea entre claro y claro, entre las gotitas de agua llamando al Arco Iris:

 

no se avergüenza

de su luz encogida y mellada, consciente de que su calor invade todos los rincones del planeta. Se encuentra cómodo atravesando el ecuador, repartiendo caricias por igual en las zonas templadas.

 

Los árboles de hoja caduca protestan:

no pueden desnudarse de sus hojas y los higos se pudren en plena madurez picoteados por los gorriones.

 

Una población de hongos

y otra de líquenes y licopodios se disputan el sitio abandonado por el hipérico y el romero. Sus sales minerales tienen sed y beberán toda el agua del cielo en pocos días;

 

buscan otoñear

otra vez como el cólquico y oír la música del castañeteo de los dientes de los caracoles.

                                                                                        Elisa R. Bach
                                                                                 www.homeo-psycho.de

AL NACER EN CADAQUÉS NO PARTIAS DE CERO. Original de Elisa R. Bach (de la novela "Barcelona nació con los granados"9

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Nacer en Cadaqués

Al nacer en Cadaqués no partías de cero.

Cuando naciste tus hermanos ya hablaban, andaban y jugaban en la arena, justo enfrente de casa, remojándose los pies en agua de mar.

 

Tu hermano ya hablaba dos lenguas,

tu hermana sólo una; aún no iba a la escuela. Acompañaba a tu madre en los quehaceres y cuidaba de ti peinándote el cabello de tantas formas  como caras tiene un poliedro.

 

Tu punto de partida no era cero;

el humilde refugio de pescadores era la casa donde se estrellaba  la tramontana y el mar acababa siempre acariciando  hasta el dintel de la puerta como si buscase lavarte los pies.

 

El mar, ese inmenso depósito

hilvanado con fuertes rocas y con suaves arenas, lleno de luz, agua y sal de vida, sabía que tenías alma de princesa; te respetaba, calmando a Neptuno, cuando cogida de la mano de tus hermanos aprendías a caminar entre sargos, percas y rojo-amarillentos serranos con las primeras palabras de la sirenas.

 

Junto a conchas sonrosadas,

granadas y membrillos, con los primeros y alegres estremecimientos,

tíos y primos vaciaban el aceite en enormes tinajas y en un suelo cubierto con el mantel de viñas, tapaban con tomillo y romero los humos de cordero asado.

 

Esa luz y ese olor

del universo mediterráneo, que sueñas como bueno es la mayor de las herencias deseables. Al nacer en Cadaqués no partías de cero.                     

                                                                                            Elisa R. Bach
                                                                                      www.homeo-psycho.de

 

20 sept. 2012

EL TAXISTA DE BRUSELAS: Imagen del desánimo. Elisa R. Bach www.homeo-psycho.de

                                       Calle de Bruselas

 

 EL TAXISTA DE BRUSELAS

 

Siempre habías admirado

cómo los árboles nórdicos, recién lavados siempre, ignoran la ansiedad de la lluvia;

 

cómo se hace allí, suavemente de noche,

y los bosques bálticos admiten a su lado los manzanos que dejan caer a plomo sus frutos en memoria de los nombres de Homero y Linneo;

 

y, aunque es en El Mediterráneo

donde te preguntas de qué color es el tiempo entre las poblaciones arbequinas de los olivos,

 

y es en la media tarde

de ese auténtico Mare Nostrum donde se despierta un rumor de las heridas, cicatrizadas apresuradamente, que repercute de rama en rama; y no es el gorrión, sino su canto el que se para, bajo las aceitunas acedas en la horquilla del tronco;

 

es bajo la luz del cobalto

junto a fuertes almendros y vistosos naranjos la noche meridional no acaba sin rendir saludos a los modestos arbustos cargados de granadas; y,

 

de rodillas implora

para que nunca más la filoxera vuelva a mermar las vides.

 

Levantas los ojos

-saliendo de tu ensimismamiento- hacia el tráfico de la noche fría y lluviosa de Bruselas. El taxista intenta conversar contigo. Con un acento francés más aburrido que el tuyo, desesperanzadamente, se queja de la vida, de los que odian a los flamencos.

 

Asombrada por no corresponder

a la idea que tienes de la capital Bélgica le preguntas si la gente de esa ciudad no está contenta con el establecimiento de miles de políticos y funcionarios de toda Europa.

 

¿Toda esa parafernalia burocrática

no ha llevado riqueza y alegría a la ciudad?

 

Señora –dice-,

sólo soy un humilde taxista y no entiendo mucho de esas cosas, pero me parece que todos esos europeos que residen aquí se traen los bocadillos de jamón y tortilla de patatas… y la ropa… y los zapatos desde su casa en los vuelos diarios pagados por todos…

 

Y… la alegría

se la dejan olvidada en sus países porque aquí sólo vienen a cobrar.

                                                                             Elisa R. Bach
                                                                    www.homeo-psycho.de

19 sept. 2012

MINERVA-HEILDELBERG (Un recuerdo de la Imprenta) Elisa R. Bach www.homeo-psycho.de

                       Las Hilanderas (Detalle de Sorolla)

 

Máquina de Imprenta Minerva-Heildelberg

 

El cartel en la autopista indicaba

"Heildelberg 5 Km". Aún flota en el aire el tufo a papel y tipos de plomo de las imprentas de la ciudad de Minerva –pensaste-;

 

aún resuena en tus oídos

el tableteo de las máquinas engrasadas con aceite en sus articulaciones y tinta negra en sus planchas cuando en tu mente aparece la mítica imagen de la diosa Minerva hija de Júpiter.

 

Te contaron ya hace mucho tiempo

que Júpiter tras haber devorado a Metis, la Prudencia, sintió un gran dolor de cabeza. Vulcano mediante un hachazo le quitó el mal, surgiendo de su cabeza Minerva que se distinguió por su valentía en la Gigantomaquia (guerra contra los gigantes)

 

Minerva estuvo siempre en desacuerdo

con Neptuno para dar su nombre a la ciudad de Atenas. Doce grandes dioses, elegidos como árbitros, decidieron que quien produjera la cosa más útil para la ciudad le daría su nombre.

 

Neptuno, de un golpe de tridente,

hizo que la tierra diese un caballo y Minerva hizo crecer un olivo, lo que le dio la victoria. El olivo pasó a ser el símbolo de la vida.

 

Minerva se mostró favorable

en la Guerra de Troya a los aqueos después de que Paris la humillase al preferir la belleza de Venus sobre la de Juno y la suya propia.

 

La casta Minerva

siguió siendo virgen, lo que no le impidió disputar el premio en el Juicio de Paris. Con el fin de triunfar sobre sus rivales, ofreció a su juez el conocimiento y la virtud. Sus ofertas fueron inútiles y concibió un gran despecho.

 

Enseñó a las hijas de Pandora

al arte de destacar en los trabajos que convienen a las mujeres, a representar flores y combates en obras de tapicería, y, a reproducir en múltiples papiros sus obras.

 

En una ocasión se enfrentó a Aracne,

dotada de una libido sin límites y por ello conseguía los amantes que Minerva no pudo jamás conseguir además de contar con sus hábiles e industriosos dedos.

 

Para comprobar cuál de las dos

tejía más rápido, Minerva le propuso una labor: una tela magnífica donde destacaban las frutas, especialmente plátanos y naranjas.

 

Ese fue su gran error

porque el amarillo y el naranja eran los colores preferidos de Aracne y además desconocía el ritmo frenético que podía alcanzar en sus trabajos mientras lo hacía bajo una música de fuerte percusión.

 

Cuando Minerva vio la superioridad de Aracne,

fue víctima de tantos celos que decidió convertirla en una araña (según cuenta Ovidio en Las Metamorfosis).

 

De esa debilidad

 –te contó tu profesor de Artes gráficas- nació la idea de Minerva de fabricar una máquina de imprimir: la imprenta.

 

Ahora alejándote de Heildelberg

te prometes a ti misma volver a ver el lienzo de Las Hilanderas de Velazquez y colocar como lo hizo Minerva en la nave de los Argonautas en la proa de tu propia nave la madera que habla (el moderno GPS), cortada en el bosque sagrado de Dódona.

 

                                                                               Elisa R. Bach ( www.homeo-psycho.de )

18 sept. 2012

LO ERÓTICO DEBE SER SECRETO. De la novela "Las Puertas del Monasterio" (en preparación)

                                LO ERÓTICO DEBE SER SECRETO

 

La vida misma del Monasterio,

con sus creaciones llenas de contenidos implícitos, nos enseñaba sin que nos diéramos cuenta la dimensión erótica del secreto;

 

del secreto capaz de amplificar

hasta el absoluto la impetuosa necesidad del deseo. A cada frase dejada al aire o a cada acto cotidiano se nos insinuaba que debíamos perpetuar el secreto.

 

Esa manera de proceder

venía dada por el imperativo de que todo lo que está oculto nos atrae, sea en nuestro monasterio o en el de otros.

 

Se dice que en las capillas

más solemnes algo está oculto tras el ábside o más allá del velo del sanctasantorum, pero a las capillas vamos raramente.

 

Es mucho más sencillo bañarse

de tres en tres para evitar la complicidad de dos hermanas que se aman. Pero al final, como en la estrella triple Próxima Centauri lo erótico persiste en su secreto, pero dentro de un trío.

 

¿Qué es lo que escondíamos en el Monasterio?

¿Qué es lo que nos esconden sino lo erótico y el poder para proteger nuestros inconfesables propios deseos? ¿Es acaso diferente nuestra actitud al otro lado de la parte oscura de las puertas del Monasterio?

 

Los cándidos secretos no van

a un lago inmóvil, más bien se derraman en un gran estuario. En ellos, de orilla a orilla hay cánones y fraudes, contrabando de ideas con su inocente moho y sobre todo mucha confusión a medio camino entre lo esotérico y lo verdaderamente espiritual.

 

Todo lo que está oculto nos seduce,

nos perturba, nos mueve, nos hace creer en el purgatorio de la realidad.

 

Todo lo que está oculto nos llama

la atención porque forma parte de la espiritualidad; y, así lo que está agazapado en los abriles recién despierta en julio y nos asombra.

 

Todo lo que está oculto nos aguarda

con revelaciones de cualquier centuria o con cautelas tibias. Y eso es mucho más fuerte en los colectivos en los que la liturgia se erige con voz propia en primer plano.

 

La solución –creo- no es mirar hacia atrás con el pesimismo como escudo; lo aconsejable es detenerse en el aquí y buscar con paciencia lo oculto dentro de nosotros mismos, dentro de nuestro propio Monasterio.

 

Afamados científicos informan

que allá lejos hay astros que chocan con sus colegas y como provocan una que otra chispa siempre hay algunas de esas fugaces que se aproximan a nosotros y  pasan a millones de centímetros de este planeta y sus criaturas sin que lo advirtamos;

 

vuelan como duendes

sobre nuestros jardines y sacuden el pétalo de alguna rosa antes de perderse en el infinito.

 

También esos científicos se guardan,

como en un baile de máscaras, sus secretos y descubrimientos.

                                                                               Sylvia M. Folch
                                                                     www.homeo-psycho.de