13 ago. 2013

Empecemos por lo más fácil

ENTREVISTA A MARTA GUILLAMON

(publicada en el diario "La Retaguardia")

 

Buenos días Sra. Guillamon,

nos ha costado mucho remontar dos mil kilómetros de rio para llegar hasta aquí.

 

Marta G:

Ese camino lo hice yo primero con la desventaja de que mi saco de huesos me obligó a recorrerlo lentamente y  por ello tardé dos meses en total hasta llegar a aquí.

 

Leo P. Hermes (el periodista):

Empecemos por lo más fácil. A Vd. se le atribuyen grandes conocimientos de matemáticas. ¿De dónde surge la afición a las matemáticas?

 

M. G.:

Menos mal que empezamos por lo fácil. Hablando en serio yo hice en mi juventud el mismo descubrimiento que Descartes. Es decir, redescubrí sus argumentos en una cochambrosa biblioteca abandonada tras la guerra.

 

Leo P.H.:

¿En qué consistió ese descubrimiento?

 

M.G.: Descartes llega a la conclusión de algo tangible, algo que es irrefutable. Él viene a decir ante los argumentos de sus numerosos enemigos: "¡De acuerdo! ¡De acuerdo! Yo puedo dudar de todo, pero mientras lo hago no puedo dudar de que estoy dudando".

 

L.P.H.:

Inteligente razonamiento. ¿Y…?

 

MG.:

Los razonamientos siguientes se mostraron fáciles de entender por obvios: "Si dudo es que pienso; y, si pienso es que existo".

 

LPH.:

Sí, sí eso es conocido, pero no veo la relación con las matemáticas.

 

MG.:

Esos razonamientos llevaron a Descartes -lo mismo que a mí- a las matemáticas: Todo lo que existe, existe en alguna medida. Luego seguramente todo podrá medirse. ¡Dedos a la obra!¡Construyamos un sistema o sistemas de medir!

 

LPH.:

Ya veo, pero ¿cómo es que eso tan sencillo no prende por igual en todas las personas? Hay incluso filósofos en que parece que no se han dado cuenta de esa evidencia.

 

MG.:

Bien Vd. me ha emplazado a comenzar por lo más fácil. Le voy a decir algo que la mayoría de los matemáticos han de aprender. Todos los fenómenos observables de la naturaleza dependen de lo que ellos llaman derivadas parciales.

 

En palabras sencillas le diré que el mundo es básicamente diferente de lo que cada uno ve desde su rincón; aunque ese rincón sea privilegiado. Cualquier explicación del universo es parcial.

 

LPH.:

Pero hay cosas que son tangibles como el argumento de Descartes.

 

MG.:

¿Cree Vd. que es evidente que no puede existir en la música del Universo algo distinto a los siete tonos (las notas musicales)? En la música hay fórmulas, hay ecuaciones matemáticas complejas que se pueden sentir como agradables al oído.

 

LPH.:

Así… ¿no es posible otro tipo de música en otros mundos?

 

MG.:

Teóricamente todo es posible. Pero si Vd. profundiza en las matemáticas cada vez verá más lejana esa probabilidad. Profundizar en las matemáticas es como profundizar en el origen de la vida. Cuanto más conocemos de ella más lejos se halla el planeta donde encontrar organismos vivos.

 

LPH.:

¡Viva la matemática!

 

MG.:

No se burle Vd. de esta pobre escritora, porque contestar a sus preguntas cada vez se me hace más difícil. Déjeme que me retire a descansar, mañana quizá pueda continuar. ¡Buenos días!

 

                                                                                      Johann R. Bach

 

 

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