2 ago. 2013

EN UN CUMPLEAÑOS

AUREA HA HECHO UN POEMA

La música que escuchas

en este comedor sobre esta mesa de mezclas con nuestras voces de fondo cuyos muebles hemos retirado para que nuestro eco no se pierda, no tiene lugar en un pentagrama, no es hija de altavoces ni de antiguos aguijones de luz.

 

Detrás de los acordes

y esa voz tuya que serpentea no hay modestos fusibles ni circuitos sutiles inalámbricos, ningún cable palpita.

 

Tu disco lleno de confusiones

se detuvo hace ya tiempo, pero algo de sus residuos escuchas pese a todo, a solas con tu vida, con el rumor de fondo de tu respiración.

 

La música que flota hoy aquí,

se desprende  de este coro que se ha ido configurando bajo tus esfuerzos suena porque la suenas, porque es tuya.

 

La toca el corazón

con lenta mano, tu sangre memoriosa hilando olvido, tu cuerpo como en un "solo" y su deseo indócil.

 

Como un amigo adormecido en tu lecho,

esta noche te acompaña, se deja acariciar, ofrece el contrapunto empapado de vino, al ritmo encandilado de tus ojos y de tus huesos.

 

No sabes nada

y nada has de temer estando entre amigos; ni siquiera el exceso de vino puede hacerte daño esta noche. La luz anaranjada de la calle saluda suavemente tu aniversario, tu perfil inquieto donde la sangre canta y baila sin vergüenza, casi sonámbula, con los ojos rojos que no engañan.

 

Es esta música

la que has deseado y construido; que no se detiene, fluye con el tiempo como si deseara prolongarlo, como si el canto mismo cancelara la certeza del fin, el cabo inevitable al que todas nos asimos.  

 

Esta noche no habrá dolor

ni soledad, sólo se permitirá alegría en lo que escuches. Detrás de los acordes y las voces compañeras aquí presentes está tu sangre que persiste, tu sangre que no quiere marcharse con la música a otra parte.
                                                                                                        Johann R. Bach

No hay comentarios:

Publicar un comentario