29 jul. 2013

QUISIERA VESTIRME CON UN VESTIDO DE PLATA

          SI HAS DE VENIR

Dicen que prefieres el verano

de los países cálidos y el invierno de las zonas frías. ¿Si tienes que venir por qué no avisas con alguna inequívoca señal?

 

Espero tu llegada y es muy duro.

 

Cada noche, después de apagar las luces,

dejo entornada la puerta del jardín y abro las ventanas para que puedas entrar, si quieres, simple y prodigiosa.

 

Puedes tomar la forma que quieras:

 

irrumpir como niebla venenosa,

disfrazarte con poemas como el cauto Ladrón de mis Sueños,  o inféctame con tus vahos de almendras amargas,

 

o llega como la historia que inventaste

y que de tan conocida da náuseas.

 

Si has de venir, hazme una señal cierta pues quisiera vestirme con un vestido de plata y zapatillas de esparto para no hacer ruido al caminar,

 

para que me acompañe Hermes

en ese largo camino hacia el Inframundo y para tomar los tres juntos la última coa de vino.

 

Desearía que fuera en una noche

en la que, a pesar de que en el rio se levanta la bruma a las dos de la mañana, brillase la radiante estrella polar

 

y que la luz intensa del cobalto

de los amados ojos de un compañero

cubriera los míos del último espanto.

 

Si has de venir,

¿Por qué no avisas con una señal?

                                                                              Johann R. Bach

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