11 jun. 2013

Un beneficio para quien la sabe recibir

MARTA GUILLAMON Y LA MÚSICA

 

Estoy contemplando tu retrato,

aquél que mirabas todo con dulzura mientras oigo la música de Arvo Pärt (Spiegel im Spiegel).

 

Sabes Marta,

para mí, al igual que lo fue para ti, la música es el fermento de una sensibilidad especial muy aguda, tanto o más que la pasión.

 

"La Marcha de Radetzky" por ejemplo,

es un peligro para aquellos de fácil euforia y un beneficio para quien la sabe recibir.

 

Sabes Marta,

me refiero a que tiene un encanto irresistible, y nos evadimos espiritualmente con ella a un mundo mejor con tanta prontitud que

 

a veces podemos,

sin deliberar ni razonar, aplazar para más tarde la realización de algunos actos fastidiosos que son necesarios para nosotros:

 

Sabes Marta,

nunca te he olvidado y te amo más que a todos los tesoros del mundo y tu recuerdo vuelve al escuchar la música que me enseñaste a apreciar. Sólo necesito cerrar los ojos y escuchar tu música para que vuelvas a mis sienes.                                                                            

                                                            

                                                                                     Johann R. Bach

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