2 nov. 2013

¡Qué mundo! El mejor de todos

EL MEJOR DE LOS MUNDOS                              

 

¡Qué mundo! El mejor de todos

 

¡Qué mundo!

Cada animal limita con las álgebras de las geometrías alcanzables como las de Boole o Minkowski.

 

¡Qué matemática puntualidad

la de la precesión de los equinoccios!

 

¡Qué aroma el de la pura aritmética

que se respira sobre la hierba, recostadas las margaritas sobre lechos parabólicos!

 

¡Qué mundo!

Donde a pesar de respirar negros humos no se ahogan los cantos y estallan en las sombras seres llenos de disfraces: la araña hila fino y espera, pasea ligero el cisne sobre el lago y la tortuga camina sin prisas.

 

Su escuela fue buena.

Saben lo que hacen. Vegetal es el mundo, fósiles sus noches comunicantes.

 

Respira Pangea como un oso herido,

recuenta cada año sus aventuras fugaces, tiembla la humedad de sus labios al besar, la piel suave. Y además cálida.

 

Plácidamente el hipopótamo,

con calma, dibuja meandros simétricos como nostalgias en su estanque;

 

el viejo león dormita

a pierna suelta, súbdito y rey mira de reojo, desterrado y reinante; ambos desafían al mundo, tenazmente, a ser como él, únicos y singulares.

 

Ya no pertenecen,

se apartaron, a las sombrillas amarillentas de las manadas obsesionantes.

 

Dejaron sus firmamentos enloquecidos.

Rugen imperceptiblemente, con descuido, los sólidos y los gases. Sólo los peces tratan inútilmente de abandonar sus maniobras navales.

 

Quieren convertirse en pájaros

de suaves vuelos parabólicos; giran nerviosos de trapecios a círculos sobre un mar cada vez más salado, pero aún de bellos colores añil y cobalto y espuma abundante como sueños.

 

Alados títeres

en el ingrávido firmamento

náufragos de todos los combates.

 

De celebrarse una asamblea,

en la que todos los zoovecinos hablasen, después de mucho discutir –creo- decidirían permanecer en sus lugares; es decir,

 

seguir como hasta ahora

en este,

el mejor de los mundos.

                                                              Johann R. Bach
 

1 comentario:

  1. Bello mundo...con un ligero traspies, que si los zoocomunicantes se sublevan el hombre estará aniquilado de la faz de la Tierra por venganza de su extinción >_<

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