25 jun. 2013

Toda una luz que bebí de unas venas ...

      ¿CÓMO OLVIDAR UNA    

        CALLE, UNOS OJOS?

 

 

¡Una noche! O algunas pocas,

el equivalente a una vida, todo un pesar, todo un amor, toda una dulce sangre.

 

Toda una luz que bebí de unas venas

en medio de las noches y en los días radiantes de los que sólo el piano y los libros de la estantería fueron testigos.

 

Te amé. No sé. Hasta entonces sólo lo sospeché.

Te padecí con toda la paciencia que pude, gloriosamente como a la sangre misma, como el doloroso martillo que hace vivir y mata.

 

Sentí diariamente

que la vida es sentir inteligentemente cómo te pueden llegar a despreciar hasta el infinito. Supe lo que es amar porque morí a diario junto a la Dama de mis Sueños.

 

Basta, tristeza, basta.

Dejáme olvidar sus ojos.

                                                                                  Johann R. Bach

 

 

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