23 nov. 2013

El dios Poseidón en el mar martenía a raya su tormenta

NACÍ EN CADAQUÉS

 

Nací en febrero,

a tan sólo tres metros del agua, como un mamífero más, con el corazón abierto hacia el mar. Mi canto debió alcanzar el cielo más próximo.

 

Relinchaba la playa en olas

y orejas oidoras a mi cuerpo en el horizonte por más y más luz. Fue en una mañana que soltaba lunas en salmo de aires de tramontana suave.

 

El dios Poseidón en el mar

mantenía a raya su tormenta evitando la agitación de las ventanas y saludaba a un ángel que iba errante en busca de compañía.

 

¡Ojalá yo hubiera nacido

cubierto de escamas como un dragón o de pelo fino bajo un manto de hueso semejante a la foca de la inocencia.

 

Tal vez entonces dijeran

los niños al verme tomando el sol en el Zoo: "es sólo una foca que sueña y piensa. Quizá en su otra vida fue escritora y ahora ya no tiene dedos".

 

                                                                     Johann R. Bach

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