5 jun. 2013

Hablaba de batallas entre divertidos demonios rojos

LOS SOBRESALTOS DE LA HISTORIA

 

Todo empezó cuando Homero recorría las playas

del Lago de los Sueños contando a todos aquellos que querían escuchar de sus labios, el milagro de la vida. Sentado sobre una roca describía a su público, la mayoría mujeres y niños, el mundo que tenían delante de los ojos: el que vivieron sus antepasados.

 

Hablaba de batallas

entre divertidos demonios rojos y amorosos ángeles blancos y de dioses de todos los colores, historias de amor entre humanos y diosas y viceversa, cantaba, y, al recitar versos, enseñaba a los niños a memorizarlos.

 

Algo que se inició –vaticinaba-

con tanta delicadeza tenía que concluir en desastre. Es como intentar calmar con música a un león sordo.

 

La cólera funesta de Aquiles el pelida

que causó a los aqueos dolores incontables y lanzó a los infiernos las vidas de valerosos héroes, se convirtió en moneda de cambio en todo el Mundo Antiguo. "La pecunia trajectitia" o seguro de transporte marítimo llegó a alcanzar cifras hasta del doce por ciento cuando el tope para no ser considerado usura era del seis por ciento.

 

Los que sobrevivieron

se conformaron con freír pescado cada siete días y carne de cordero mezclada con frutas y verduras los días pares. El vino se reservaba para las fiestas en honor del dios Baco y se comenzó a venerar a los olivos por su aceite, a los granados por su protección de la fertilidad, y, a Eros que, rampante, freía a los amantes en las arenas ocultas entre las rocas.

 

Del Caos se formó todo

–insistía a menudo en la idea del origen del Cosmos-, con un cierto orden entre los átomos y los dioses anunciando que, finalmente nos haremos polvo, que el viento nos llevará de regreso al centro del tiempo a los rincones azules de las estrellas.

 

Mientras tanto el mundo será teatro

durante los días venideros; nuestra vida, una farsa y por ello no hay que tomarla demasiado en serio: "si no tenéis algún tetradracma1 para pagar el precio, aprended a actuar" -era su máxima-.

 

EL TESTAMENTO HOMÉRICO

 

En cada amanecer nuevamente nacemos.

 

Con la aurora nuestra existencia toda se va,

ya sólo es recuerdo, historia para memorizar y explicar. Lo que hicimos ayer está ya muy lejos, pero es vuestra responsabilidad convertirlo en un relato inolvidable.

 

El resto de la vida empieza con el hoy:

conversando en la paz de los hechos sumados a los de nuestros antepasados y propagándolos con admiración en cada época desdeñosa.

 

                                                                                              Johann R. Bach

(1)     Tetradracma: moneda antigua de valor cuatro dracmas

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