30 jun. 2013

Aün no amanece en S'Agaró cuando Nicolas siente las sombras

5.   LOS HOMBRES DE MI VIDA   (Narciso)        

                          

         La noche de Nicolás

          (Leed el poema con música de Arvo Pärt: Spiegel im Spiegel)

 

Desde la ventana Nicolás ve el puerto

sin gentes y con el agua dormida. No sólo se siente solitario sino también abandonado como los muelles al amanecer.

 

Llora a escondidas porque

el sol ya no le despierta y sólo acepta de buen grado la compañía de Espurna -su perro- dormitando a sus pies (yo parezco simplemente su ama de llaves).

 

Por la mañana como en otros veranos;

Febus, al igual que él, tampoco se despierta de su sueño marítimo: la luz del este. La cálida noche de junio aún no se alarga sobre el cielo,

 

la ventana está abierta

y se derrama la oscuridad sobre nuestro ancho lecho. Su ánimo se ha adelgazado como su cuello y la sed le ha secado la boca y agrietado el labio inferior, haciendo su rostro, paradójicamente, aún más bello.

 

Aún no amanece en este S'Agaró,

cuando Nicolás siente que las sombras duermen en las plazas, en el puerto improvisado en la bahía, también en los mástiles, y perfilan los cuerpos mientras se adormecen en el fondo de cada corazón y mar adentro.

 

No sé si es que Nicolás ve la noche

mucho más inmensa de lo que su soledad cree y ya no quiere ser valiente ni fuerte como en los tiempos de Brezhnev;

 

o quizá es que en esta hora tan triste

donde todos los blancos veleros permanecen quietos, ya cansados, la vida va tomando tono de azur porque no se cree, que esté resentido. Siento que sigue apasionadamente enamorado de mí aunque no me lo diga.

 

Aristas precisas arracimadas de cristal,

telarañas de gotas solapadas a los bloques de piedra junto a la carretera que lleva a Sant Feliu de Guixols, pintura quebradiza de columnas y de ángulos que se truncan,

 

arquitectura que se empeña en penetrar

en el aire húmedo que viene desde los Países del Este, paredes violetas de habitaciones que quieren mirar siempre el mar.

 

Todo queda inmóvil

si su sonrisa intenta enfrentarse a la tramontana.
                                                                                                        Johann R. Bach

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