7 dic. 2014

el silencio se lleva por delante la palabra y el olvido de cada uno de nuestros gestos.

METAMORFOSIS CON OLOR A LAVANDA

 

Ovidio describía en su "Metamorfosis"

cómo "nuestros cuerpos se transforman sin reposo y lo que habíamos sido o somos no lo seremos mañana".

 

De forma parecida

el río sigue el mismo curso, atraviesa el cielo, la nube;

 

la luna no se detiene;

 

el silencio

se lleva por delante la palabra y el olvido de cada uno de nuestros gestos.

 

Tirita con fuerza el nistagmo

de mis ojos ante las cimas heladas y ante bosques cubiertos con sus propias mantas verdes;

 

pero sobre todo ante tu mirar;

 

extiendo mi deficiencia ocular

sobre el mundo, abro los poros de mi piel al tacto y me sumerjo en el mar de los sueños.

 

El gozo y…

ese misterioso vector del Destino me obligan a escribir todos los días: debo esculpir –creo- la vida como "Aquél que Cincela" el ADN,

 

trazo a trazo,

saboreando cada minuto de su curso, acariciándola, respetando su trayectoria sin oponer obstáculos,

 

sumándome a su devenir.

 

Siento cómo se endurece

la corteza de mis hombros y el paso del tiempo tiende a desterrar el entusiasmo que me ha llevado hasta aquí.

 

Cambio sin reposo como todo. Sí.

Pero aún aspiro el aire perfumado con lavanda y romero y todavía no orino por rebosamiento, me alegra la luz de la aurora –diferente cada día- y

 

me hundo en el mar de tus abrazos.

 

                                                                   Johann R. Bach

2 comentarios:

  1. Que bien descrito el devenir del tiempo y el valor del ensueño que perdura siempre cuando se ama la vida

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