19 ago. 2014

“has cambiado en las maneras, que ahora son las de un señor que nació entre las sedas de una noble cuna”.

BLUES DEL DR. HOUSE

Si crees que a algunas mujeres
no les basta tu amor prueba a ser correcto, a cumplir con lo mínimo. No recordarán de qué color tienes los ojos o lo que les has susurrado al oído.

No recordarán como ahogaban sus gritos,
a oscuras, en la butaca forrada de pana de un cine, pero felicítalas por su cumpleaños y diles que se ven muy bien, que los años no dejan huella en sus rostros.

A diferencia de la mujer enamorada
volverán a apreciar aquellos momentos en que simplemente nos conformábamos con unas horas de charla, con un refresco en las manos…
con un baile bajo una luz intensa.

Hay que admitir que la fidelidad
de cualquier clase, probablemente, es mejor que la indiferencia de las aceras vacías.

Y entonces uno se vuelve a asombrar,
cuando después de un día duro en el que ya sólo se puede oír la música de fondo de la radio,

como en un blues de medianoche,
de que fue agradable haber vivido aquellos latidos intensos, bellísimos;

saca del cajón de la mesita de noche
una de aquellas novelas cargadas con dinamita pura y lee unas palabras subrayadas –por ti- en rojo:

"Se hace caprichosa la noche
mientras la luna ya hace rato que se ha encendido. Tan solo tú suenas en mi melodía… en el suspiro del misterio de la especie..."

"En la soledad de mi silencio pesa
el emblema de tus labios y tu sonrisa. No, no estoy solo… Tu sombra, entre los dioses de la plácida ternura sigue aquí".

Son bonitas esas novelas.
Ahora que ya han desaparecido los cuartos de luna de su piel me basta que me diga galanterías típicas de novela como por ejemplo:

"Sigues siendo muy atractivo,
aunque de una belleza diferente, menos infantil, más consciente i contenida".

"has cambiado en las maneras,
que ahora son las de un señor que nació entre las sedas de una noble cuna".

Todo es como un agrio blues de mínimos.

      Johann R. Bach


DECLARACIÓN DE AMOR DE KARLA

En tu vida de amante querido Dr. House, muchos tropiezos has dado, y algunos muy dulces que son recordados en tu gran subconsciente...

Bellas mujeres que rodearon y rodean tu vida. Unas se dejan querer presas de ansias de poder, otras ven un bello juego en tí, otras te adoran y no pueden comprenderte, y algunas te comprenden y no pueden adorarte...

Soy uno de tus tropiezos que te idolatra egoístamente para sí, porque en ti la belleza es humilde, la isla de tus ojos sencillamente verdadera. Y porque si te conociera en persona no estaría tan pegada a ti como lo he estado a la pantalla, porque no te creería real.

Los trocitos de tu vida forman parte de la mía y es increíble lo bien que conecto con tu Dios...

No me gustaría ser otra desconocida escrita en el hermoso papel de tus labios, porque me siento un solo cuerpo contigo, un solo arte dibujado entre tus abrazos.

Eres una esperanza de que el amor existe dentro del embrollo de los hospitales, y que enamorarse no es un reto tan difícil en el camino del personal de los sanitarios...

¿Te gustaría que te dijera alguna vez que piso las huellas dejadas por tus delicados pies en la tierra, que sigo tu estela dejada en el universo flotante de tus películas, que respiro tus pulmones en el vacio de tu vuelo, que aspiro aromas que eternizan tu vida más allá del mundo del jazz?...

Soy yo, no te asustes, mi fantasma te persigue besando tus sueños, y tus cansancios, besando tus risas, tus llantos, tus alegrías y tus múltiplos enfados...


un poco loca pero no puedo dejar de amarte tanto!!

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