11 may. 2013

Tú, Marta, costruiste tus propios mapas...

   LA ESFERA DE RIEMANN

 

                                                                               Amanecer en Cadaqués

 

Suena el despertador.

Aún no sabes dónde estás, dudas de tu propio nombre Marta Guillamon, la almohada está mojada de saliva, los primeros hilos de luz entran por las ranuras de las persianas,

 

una preciosa mariposa roja – perfil negro-

reposa al otro lado del vidrio; no sabes si aún estás soñando,
si realmente ese bellísimo insecto respira,

 

llena sus pulmones de aire

y orienta sus frágiles alas como los girasoles y acumula calor en su corazón para amar, o es sólo la imagen de una crisálida sobre el cristal que vive,

 

arrastrando sus anillos como cadenas,

sobre un paisaje plano y en otro tiempo, condenada a multiplicar sus músculos y a soñar, eternamente,

 

que de la corteza de sus hombros

crecerán hermosas alas de colores para poder posarse sobre el cristal de la ventana de tu esfera.


Todo el Universo empieza a girar,

empiezas a recordar que contiene cosas, por ejemplo tú, Cadaqués, el color magenta y el anaranjado del amanecer;

 

los números en tu cabeza

dicen palabras que se te quedan en el rabillo del ojo, siguen un camino donde las casas están cerradas para ellos; encienden como otras veces una lámpara cuya claridad les hace saltar las lágrimas; saben que nunca los han contado, ¡son demasiados! Son el equivalente de libros cuya clave se perdió.

 

Podrías aumentar la lista

porque el universo, se sabe, puede coincidir con el infinito sueño de ser Nada. Podrías proponer el verano de 1973, o una pareja de cigüeñas que regresan a su nido de verano en un campanario, o los chicos Migale lassiodora que se enamoran de la maestra,


o el poema que se conoce

antes de ser leído; y todavía nada habría empezado a perder su derecho al vacío.

 

Tú, Marta, construiste tus propios mapas:

Te situaste en el punto más alto de una esfera imaginaria donde todo punto del paisaje tiene en ella una y sólo una imagen.


                                                                                       Johann R. Bach

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