20 ago. 2012

CUANDO LA ESPERANZA SUPERA AL MIEDO ( www.homeo-psycho.de ) (clicar en la foto para ampliar)

  

TRANVIAS Y CEREZAS EN STETTIN

 

Viajar a Stettin buscando el mar

es como volver a la infancia;

incluso lo que debería haber sucedido

hace tiempo, solamente

ahora se produce…

 

Pero vi en la calle cuatro viejecitas

 

como un montón de huesos llorosos

echados debajo de los delantales

de su última esperanza.

En el suelo no había para vender

más que un puñado de setas, flores y

 

arándanos negros recién cogidos.

 

Sentadas en unas minúsculas sillas

junto a una modesta frutería

eran miradas

con el compasivo espanto

del ser amenazado por

 

algo que va a suceder prematuramente,

 

se esforzaban en hacer sombra

a los frescos productos de la tierra

con la pantalla de sus manos

para que el sol no los calentara demasiado,

como retrasando algunas horas

 

el nacimiento de una diminuta crisálida.

 

Y cuando acaso alguna vez alzaran los ojos

hacia los transeúntes,

su mirada esperanzada

acosaba hasta el delirio.

Pero en verdad los transeúntes sólo transitaban,

 

Así que de nuevo estaban sólo ellas

 

a quiénes, de pronto, sacudió la explosión

de las avispas que, como una nube de polvo,

se habían levantado nerviosas

al remover las cerezas de su cajón.

Y quietas como estaban,

 

familiarizadas con las injusticias ancestrales,

 

traicionadas, y sin embargo,

echándose la culpa en cierto modo,

no alcanzaban, ni siquiera a través de los demás,

a seguir el ardiente vuelo amarillo

de un puñado de insectos.

 

Su miedo era muy inferior al de su esperanza.

                                               Elisa R. Bach

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