1 may. 2016

Puedo hacer que pierdas la cabeza, puedo hacer que vueles,


RECONOCIMIENTO A CASSIA

Déjame Cassia,
déjame que haga ondear tu cabello y que centelleen tus ojos, que haga que se te humedezcan los labios con la punta de la lengua, que encienda también, amigos míos, en vuestras coronillas nimbos como los de iconos antiguas, queridas criaturas de papel.

Cassia, quiero que pienses
en la rotunda faz de nuestros mares, en los bramidos de las olas que alcanzan el cielo. Piensa en la libertad siquiera tú, en este relato de dibujos y paisajes que intento escribir desde hace más de dos años sobre un mantel de colores.

Puedo hacer que pierdas la cabeza,
puedo hacer que vueles, pero ¿qué voy a hacer yo? Yo, que llevo una vida dispersa como el polvo entre esta casa de huéspedes y mi trabajo narrativo. A mí sólo me queda cederte la voz a ti, como un ventrílocuo. Sabes que ya hace tiempo que dejé de hablarles a los escolares sobre conjunciones, sobre la sintaxis de la yuxtaposición y sobre aquellos genitivos con los que no han soñado jamás.

No voy a quejarme de mi maldita suerte
porque habiéndote conocido a ti Cassia, amor, doy por bien pagada mi vida. Pero calla, tú, Cassia de mi vida, y sigue dibujando la historia.

                                                                 Johann R. Bach

2 comentarios:

  1. XANA GARCÍA
    16:49 (fa 6 minuts)

    "Puedo hacer que pierdas la cabeza,
    puedo hacer que vueles, pero ¿qué voy a hacer yo? Yo, que llevo una vida dispersa como el polvo entre esta casa de huéspedes y mi trabajo narrativo. A mí sólo me queda cederte la voz a ti, como un ventrílocuo"

    Leo este bellísimo reconocimiento a Cassia y entiendo el amor hacia ella como un proceso de autoconocimiento del del yo a partir del tú.La vida es lo que ella toca o mira,el amado cobra existencia desde el momento en el que es elegido entre todos. Concederte mi voz ,será mi voz a ti debida.Precioso,bella tarde,poeta

    ResponderEliminar