4 abr. 2015

Yo también –lo confieso- he dejado en lugar visible objetos en buen estado

ESE DESORDEN NECESARIO COMO MONSTRUOS



Cuando descendiste de los cielos
montada en tu silla transparente ya advertiste contra aquellos que se quejan de vivir en un mundo de miseria y sufrimiento

sobre la belleza
de los aspectos más inútiles de los objetos urbanos.

Me recomendaste ser osado,
pensar en un mundo sin ciudades, es decir, un planeta con ciudades "limpias", "seguras" sin bancos u otras entidades de crédito en cada esquina,

sin objetos abandonados
que poder recoger o intervenir.

¡Qué horror vivir
en un mundo sin motos!

Mi imaginación
no llega a comprender un mundo donde no necesitáramos el sentido del olfato; un mundo en que el aroma de esa infusión a presión de

ese grano exótico, ultramarino,
tostado, denominado internacionalmente café. Promesa, por otra parte, del capitalismo: la felicidad definida como una bebida la chispa de la vida.

Yo también –lo confieso-
he dejado en lugar visible objetos en buen estado (radios, zapatos, gorras, libros) sintiendo gran satisfacción al ver que son recogidos rápidamente;

y, al mismo tiempo,
he salvado de la hoguera algún que otro mueble con el placer de, al menos, haber intervenido en el vaivén de la cultura del mercado, en la política del arte y de su producción masiva.

Existen infinidad de objetos

–a los que reconozco como parte de mí mismo
"ese desorden necesario" como "monstruos",

por cuanto se afirman grotescamente
en su mismidad, en su afán por querer ser cosa y no idea, no representación- que reivindican a gritos ser realidad.

Afortunadamente,
en este período de decadencia del capitalismo, seguirán produciendo huelgas de basureros, feroces vendavales naturales y tormentas violentas…

Todo eso seguirá haciendo aflorar
una y otra vez objetos destruidos, objetos desplazados… allí donde no se esperaba encontrarlos.

                                                              Johann R. Bach

1 comentario:

  1. "Existen infinidad de objetos

    –a los que reconozco como parte de mí mismo
    "ese desorden necesario" como "monstruos",

    por cuanto se afirman grotescamente
    en su mismidad, en su afán por querer ser cosa y no idea, no representación- que reivindican a gritos ser realidad."---------------En nuestra vida hay objetos necesarios por ser intrínsecos a nuestras vivencias,
    no tienen que ser un cúmulo que supere nuestras necesidades solo con vistas al brillo dorado ante los ojos de los demás de la era Capitalista como tantos hacían .Hoy ,afortunadamente ,como tú bien dices con la caída del mismo,aparecerán otros como siempre ha sido en todo cambio social ,y del subsuelo saldrán los objetos desplazados ,o destruidos ,y tal vez alguno de ellos querremos reciclar.Te leo tomándome un café......

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