30 mar. 2015

llevando de la mano a las madres y a las plantas azules de Los Alpes

UNA LEGIÓN DE VIUDAS

 

El viento se ha levantado, amenazante,

desafiando las cimas de los parasoles de la terrazas,

 

El pájaro se aplasta,

va de crisis en crisis hacia los espumosos chorros del agua de las estatuas y hacia las desazones .

 

Allá arriba

los hielos rotos en la cabeza de los países repican como campanas del cielo los gloriosos reflejos.

 

Montañas puntiaguadas y musculosas

en las que se encabritan las voces montañas cubiertas con floras aconitínicas abrochan el corsé de los valles y

 

sembrado de pedrerías el lagarto arenoso

arrastra la huella de su paso, desbroza el hielo atestado de fósiles de crustáceos

 

recorridos por las guadañas de pasados milenios.

 

Así se apilan las viudas

–entre guerra y guerra- recogiendo las generaciones perdidas cestas de la vendimia,

 

en los bolsos de las colinas

que otros tormentos desplegarán ante ellas.

 

Cada una de ellas se atormenta

por doquier apretando las bridas de los caminos rompiendo los invernaderos donde sirven hombres disminuidos en su libertad y que

 

cantan de un lado a otro

en los recodos peligrosos llevando de la mano a las madres y a las plantas azules de Los Alpes

 

Esperan –las viudas desamparadas-

que otros tormentos desplieguen ante ellas tumbas de vino sagrado girando al son de los chubascos.

 

Ensordecidas las voces amigas

hasta la explosión que procede de las lindes de solares trozos de oleaje, ven, impotentes, cómo

 

las barcas se hunden

ante la orden de arriar de ese fondo traidor por donde escapa, fugitivo, otro fondo que cae de fondo en fondo y que al parecer no se puede salir de esa sima

 

lo más parecido a un agujero negro

que se traga hasta las transparencias y en el que sólo la sondas astrales nos permite imaginar de

 

las horas de vidrio

la celestial cosecha de estrellas que permites a esas sufridas mujeres confiar de nuevo en el búho –y sus clarividencias- instalado en su hombro.

 

                                                          Johann R. Bach



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