23 oct. 2016

Los hombres –me parece a mí-, en su mayoría, para ser soportables tienen que haber llegado a la edad madura


PALADEANDO PALABRAS

-Y tú Clementine ¿viviste siempre en París?

-Así es Ermessenda.
Siendo aún demasiado joven para casarme, aprobé unas sencillas oposiciones y entré a trabajar en "La Mairie de París". Mi vida de funcionaria fue siempre muy aburrida:

Cuántas horas… horas inmóviles
me había quedado a la orilla del Sena viendo el gris dorado de las aguas veteadas de reflejos, el paseo de algún "bateau mouche", las variaciones leves de la luz sobre el "Pont de La Concorde" y las formas de las nubes que pasaban por detrás de la catedral de Nôtre Dame.

Ya entonces era la que miraba
el transcurrir ajeno de la vida.

Sin embargo, nunca me quejé de mi suerte;
más bien pensaba que mi vida podría haberme ido peor. Mientras vivió mi marido –el único amante que he tenido- no había diferencia entre ser y vivir, entre amar y ser amada.

-¿Te sentiste feliz junto a él?

-Los recuerdos quedan ya muy lejanos.
En mi mente siguen, no obstante, las noches en que él se adormecía con su verga en mi mano. La removía una y otra vez cuando su erección se venía abajo, pues a mí me volvía loca sentir cómo crecía y crecía con el contacto de mis dedos.

-¿No pensaste en volverte a casar?

-No. Los hombres –me parece a mí-,
en su mayoría, para ser soportables tienen que haber llegado a la edad madura, edad en la que el dolor de cervicales signo de fracaso ya los ha civilizado un poco.

Durante años pensé
que yo estaría algún día amortizada también, tan amortizada como tú, de otros comida, en esa trampa donde al fin, cogida, a contraluz me clavara no sé quién.

Pero… ya lo ves… Heme aquí,
en esta Casa de Huéspedes, paladeando estas palabras como sorbos del agua más dulce y transparente, dejándolas fluir en la garganta y ver con sumo placer cómo tú las dibujas sobre la blancura del papel.
                                                                                   J. R. Bach

2 comentarios:

  1. XANA GARCÍA
    19:12 (fa 1 hora)

    "en su mayoría, para ser soportables tienen que haber llegado a la edad madura, edad en la que el dolor de cervicales signo de fracaso ya los ha civilizado un poco."
    Recuerda Clementine su aburrida vida de funcionaria,su mirar al transcurrir ajeno de la vida ,pero ante todo ese enorme amor por su único marido que fue mutuo y que aún paladea en sus palabras al recordarlo mientras Ermessenda la dibuja.Me parece erótico y muy tierno este relato .Fíjate ,estoy de acuerdo con esa visión de los hombres que tiene Clementine ,salvo que hay aún demasiados que no maduraran jamás como para afrontar con lealtad,entrega e intensidad una relación de a dos por igual.Buen tema ,poeta!!****

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  2. Resolvere estas dudas puesto que estoy en condicion de hacerlo ,
    Si se ha visto una corrida de toros se sabra quea poco de salir a la plaza le ponen una pica entre las paletillas para atemperarlo dicen , pero a los de caracter fuerte no les hace mucha mella , en resumen los hombres insoportables no los modera la edad muy por el contrario dan ganas de darles con una plancha en la cabeza
    Muy bien tu escrito como siempre jeje

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