12 nov. 2013

el cielo del cielo, un árbol llamado vida que crece más de lo que el mismo sol sospechó

  LA VIDA, UN TIEMPO DE ENTUSIASMO

 

En aquel tiempo de entusiasmo

–no acrítico por cierto-; en aquél que grabé a fuego en mi corazón; soñaba con ir a lugares desconocidos,

 

encontrar amigos normales,

no ésos que te están mirando cuando hablas esperando el momento de consumar el tirón;

 

confundirme con los bosques

y lagos de Suiza como una paz.

 

En día soleado,

paseando junto al lago Leman, tropecé cayendo al agua de rodillas. Me senté junto a un muro y puse mis zapatos y mi rostro al sol.

 

Aquellos hilillos de luz

y el frío de la mañana me hirieron los ojos de forma que de ellos se desprendieron unas cuantas lágrimas.

 

Sentí de repente, como una idea,

que algo salía de mi pecho. Era un suspiro inquietante y dulce al mismo tiempo. Algo me dijo que era la vida. La misma que mantiene alejadas entre sí a las estrellas.

 

Fue en aquel momento

cuando conocí el mayor secreto que nadie me había explicado, la raíz de la raíz, el brote del brote, y el cielo del cielo

 

de un árbol llamado vida

que crece más de lo que el mismo sol que la alimenta sospechó jamás o la mente ocultar,

 

es la maravilla

que obliga a las estrellas a alejarse continuamente de nosotros una razón que, paradójicamente, utilizamos incluso para hacer cosas absurdas para los "científicos" como emocionarnos ante la lluvia o enamorarnos.
 
                                        Johann R. Bach

 

2 comentarios:

  1. Esa vida está escondida dentro de uno , aliméntala para que crezca y déjala salir . Muéstrasela a los demás y a uno mismo >_<

    ResponderEliminar