19 ene. 2014

cómo obra el silencio imitando las hojas de geranio ...




LOS OTROS IDIOMAS DEL MUNDO



En una noche de tormenta,

de relámpagos cruzando el cielo y en el silencio atroz de toda la casa donde lo éticamente correcto era saludar cordialmente a los vecinos antes de odiarlos descubrí que



cada mañana la vida nos ofrece un poema.

Qué placer saber leer los idiomas del mundo: descubrir cada día que esperar un poco más, demorar la respuesta, ralentizar el ritmo del diálogo produce



otro modo de hablar.



Hay que aprender a reconocer

el duelo que se ha posado en las cejas del que entra en casa y dispone de forma diferente los objetos:



un libro…,

el esqueleto de una caja de música…, dos marionetas con su traje de trapo o un cuenco con semillas de lavanda… o se dirige directamente a



preparar un baño con sales minerales.



Es conveniente ver en sus ojos

cómo obra el silencio imitando las hojas de geranio o el rojo desgastado de las losas del suelo;



cómo se anda de puntillas

junto a la compañía de los que habitan la casa, pensando en lo que se va a escribir.



Si tuviera que escoger…

me quedaría con el bolígrafo en la mano traduciendo los acontecimientos y las emociones a un idioma de los llamados universales.



Nunca más solo ni de noche ni de día.



                                                                  Johann R. Bach

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