24 jul. 2012

PREPARANDO LA CENA Elisa R. Bach ( www.homeo-psycho.de )

      PREPARAR LA CENA PUEDE FORMAR PARTE DE UN SUEÑO

 

Cuánto te hubiera gustado

que alguien fuera del Monasterio

besara todos tus camisones olvidados.

Y, en algunos descubriera

que se olía sólo que no habías dormido

 

tus propias noches.

 

Y tus faldas y camisetas

extraídas de dentro de una maleta perdida

como si las hubieras arrancado

de un lecho de flores, tan empolvadas

estaban de los cosméticos de tu piel que

 

temían los remordimientos solitarios. 

 

¡Sí!... Las tinieblas infantiles

de tu día de hoy imitan a la noche de ayer.

Te es imposible imaginar

qué hará cuando te vea… La abandonaste

cuando sólo tenía quince años.

 

Temes que ya no te recuerde

 

y… ¿cómo reaccionará su marido?

Sabes que el hombre que nunca tuvo miedo,

no sabe qué es una mujer o la voluntad…

Sí, Silvia… Algo entre la visión y la aparición…

Como tú…

 

Pero cuando os encontréis (como dos niñas

 

depositadas en el umbral de la orfandad),

entraréis en el cálido interior del auto,

viajaréis hacia una casa soñada,

con demasiados libros, pero también

con estatuas y cuadros y un piano sobre

 

un animal que se come los colores de la alfombra.

 

Allí por fin un lugar donde podría crecer tu humildad,

un espacio donde puede reinar mucho desorden,

donde sacudir sin miedo el polvo

y ponerse a hacer la cena… la mejor de tu vida…

y un momento en que le pidas un beso a los niños

 

antes de enviarlos a la cama.

                                                   Elisa R. Bach
                                            www.homeo-psycho.de

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