7 jul. 2012

BRASAS AL AMANECER. Original de Elisa R. Bach www.homeo-psycho.de

BRASAS AL AMANECER

 

Ves con cierto sentimiento tranquilizador

que pasan los años y que

también la ropa blanca envejece.

También tú viviste a toda prisa

los primeros cincuenta años y, sin embargo,

 

no puedes compartir que el amor es uno solo

 

y es sólo una vez. Sientes

cada vez con más fuerza

que el amor es realmente inmortal.

Nace, es cierto, pero crece y crece

hasta desahogarse; y, entre sus cenizas

 

siempre vive un pequeño rescoldo.

 

Y mientras a lo lejos

el rayo de la pasión desembucha

en la ventana de la tormenta, te dejas convencer

y bebes con placer la negrura

de tus pensamientos. Es entonces

 

cuando te aprietas a una de tus locas columnas.

 

Después del amanecer

oyes el ojear del libro de las reclamaciones,

como si tu propio placer te pasmara…

te hiciera reír…te escaldara en agua fría…

y esperas con el ritmo alterado

 

que la brisa de la mañana continúe acariciándote.

 

Esa brasa cubierta casi completamente

por múltiples capas de ceniza sigue viva;

con poco oxígeno sigue lanzando calor

al universo y escupe pequeñas columnas de humo

que forman como el estribo sostenido para

 

un arcángel montado en el caballo de su arquitectura.

 

Con el vuelo de sus alas colgado en el perchero

el temblor permanece en la corteza de sus hombros

para que nadie vea su humanidad.

¡Cómo se asilvestra el asombro y el milagro se comede!

¡Qué eructante parece el mundo entero!,

 

como una cervecería, mientras se bebe vino.

 

¡Qué poco te importa ahora qué hacer

o que encarnar!... sin impulso,

sin motivo, sin consecuencias, sin destino

cuando bajo tus hojas había un ser

en su indivisible plenitud… y es que una vez vista,

 

desgraciadamente, la belleza merma,

 

a menos que se repita tanto,

removiendo las ascuas, que también

el amor sea pérdida y

el barrendero nocturno se halle de vacaciones

y no apile en pequeños montones

 

cáscaras de naranja y piedra sanguinaria…

                                                   Elisa R. Bach
                             www.homeo-psycho.de

 

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