25 dic. 2016

Y aunque todavía no se haya formulado, lo previsible ha de ser inseparable de lo poético.

                                                                                                       Original de Octavi Intente

EL VINO SENTADO A LA MESA

Mojar el pan
en el vino sentado a la mesa, según Ermessenda, es curarlo.

Noche, hermana sin desprecio,
ven a nosotros que con el vino ardiente en las entrañas nos tambaleamos de insolación.

Después de tantos milenios
aún hay quien dice que el ser se ha de definir en relación a sus células, su herencia, el trayecto –breve o prolongado- de su destino…

Sin embargo el Ángel Montserrat
afirma que el ser existe entre "todo eso", y, es el Hombre un enclave de imprevistos y de metamorfosis cuyo acceso hay que defender, y cuyo mantenimiento hemos de asegurar.

Hay que agradecer a Ermessenda
el haber labrado, con su poesía, el anillo desnudo de la mujer según la mirada del hombre. ​


El espíritu del poema
siempre debería estar casado con el del vino de la vida.

                                                J. R. Bach


2 comentarios:

  1. Julio Guelbenzu
    12:14

    Lo cura todo, sin pasarse demasiado de la dosis.

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  2. Griselda Corni Fino
    Ahir a les 22:52

    Si deberia ser primordial la poesia en lo cotidiano , la vida seria como de seda

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