19 oct. 2016

...allí donde la palabra escrita por Ermessenda ha hincado el diente, del papel hace porcelana fina.


NOCHES DE PLATA OXIDADA

Me consta que Ermessenda conoce
las consecuencias de las desmelenadas verdades que han demolido los hombres en el vasto torbellino de las metáforas.

No ha menospreciado nunca
el fuego y la lava de las tripas: siete metros y medio de oscuro vacío orgánico y todo el ardor ácido de las dudas que nos agrietan.

No es posible –según ella-
cerrar los ojos y proclamar el vacío –encontrar un lugar para ocupar o ser humo en el planeta Tierra, pues la válvula tricúspide no pasa de moda.

Porque ¿cuántas penumbras volcadas
sobre el corazón se necesitan para paralizar los riñones hasta convertirlos en lunas entumecidas cubiertas de terciopelo?

Todo en esta Casa de Huéspedes
es como el absurdo pasajero que concurre en la parábola.

No somos importantes –reconozcámoslo ya desde ahora-,
somos retales de algodón, sólo retales de la promesa: noches de plata oxidada.

-De acuerdo, de acuerdo Cassia;
sin embargo, tus retratos y tus paisajes trascienden el mero hecho de una simple historia de una persona.

-Amiga Laia,
al igual que tus construcciones de hierro, hormigón y ladrillo rojo pueden durar siglos, allí donde la palabra escrita por Ermessenda ha hincado el diente, del papel hace porcelana fina.

                                                                                                  J. R. Bach

2 comentarios:

  1. Anna Pino
    9:56 (fa 9 hores)

    Realment la crua realitat d.aquesta vida , totalment cert que no som importants !! pura filosofia Joan !!

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  2. "-Amiga Laia,
    al igual que tus construcciones de hierro, hormigón y ladrillo rojo pueden durar siglos, allí donde la palabra escrita por Ermessenda ha hincado el diente, del papel hace porcelana fina" lo más importante en nuestras vidas es saber que no lo somos ,y ya vemos cuanto ego subido hay por ahí.Lo que trasciende es lo que se haya hecho de positivo por nosotros mismos y los demás .Tú poeta ,hincas el diente en las palabras regalándonos porcelana fina.Todo un derroche metafísico este relato!!!!***

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