22 may. 2016

Qué hermoso el instante cuando cayó de rodillas con sus ojos llenos de lágrimas, encarnado en la culpa,


CRONICA 2 DESDE EL PARAISO TRANSPARENTE
                      
Ya sabéis que aquí la jornada
es de dos horas semanales y la noción de sueldo o de subvención está desapareciendo del léxico de los periodistas. Sólo a los locos, mentecatos, dementes o

poseídos que sabemos leer y escribir
se nos ocurre trabajar penosas jornadas de 40 horas semanales y algunos enfermos crónicos escriben noticias, crónicas y poemas sobrepasando hasta las 90 horas. 

y es que este Paraíso Transparente es la leche.

Aquí sólo unos pocos contemplan
a los dioses, miran el espíritu puro del cielo. Los demás escuchan comunicados sobre sus milagros en la investigación de la física cuántica y la termodinámica.

También abundan los comunicados
de los políticos sobre las promesas que con el tiempo verán a Dios porque saben que eso vende, pero se guardan muy bien de decir cuándo.

De momento dan órdenes
para que a las doce del mediodía, como si fuera el ángelus, las sirenas mujan dulcemente imitando la salida de las antiguas fábricas de donde salían los proletarios celestes

llevando bajo el brazo sin garbo
sus alas como violines, sus elegantes zapatos negros combinados con deportivos blancos calcetines símbolo de pureza ideológica y sobre sus cabezas azules gorras de béisbol con visera.

Aquí aún se recuerda aquel día
en que el ángel caído, exhausto y con la serpiente enroscada entre sus piernas fue detenido bajo la sombra de la sospecha; aún todavía todo él lleno de luz.

Qué hermoso el instante
cuando cayó de rodillas con sus ojos llenos de lágrimas, encarnado en la culpa, fue esposado y con lengua vacilante entre sus dientes rotos lo confesó todo antes de ser colgado cabeza abajo.

Los hosannas se extendieron
como ya sabéis por todo el Paraíso Transparente y como era de esperar la ramita del olivo apareció en el pico de la paloma. ¡Hosanna en el Paraíso Transparente!

Esto es el Paraíso Transparente.
                                                                    Desde el Paraíso Transparente
                                                                                     J. R. Bach

1 comentario:

  1. Maria Pilar Novales Fandos
    12:53 (fa 21 minuts)

    Se lleva el garbo de la melodía en los labios de la voz buscando el limpio cielo de un espíritu puro hasta conseguir el milagro que ha de hacerse uno mismo a través de su FE heredada y que Dios ayude porque lo que es el apoyo de los llamados mandos humanos, está ausente.

    Engullida en la digestión de estómagos agradecidos, al abuso de su mando en la desigualdad social deprimida y tolerante en "defiéndase como pueda que el opresor está´cercano".

    La humilde humanidad ya destronada de su dignidad, desprovista del garbo que siempre llevaba bajo su brazo, con la boca cerrada a falta de qué alimento entrar en ella, y la cerviz encorbada por el "mando y tente quieto" aún en la libertad del vuelo que la sociedad expande pero devaluadas sus alas para emprender ningún vuelo salvo que avancen como Ícaro acabando su tiempo de vida para dejar de sufrir las inclemencias de tantos desalmados seres.

    Así, esas hosannas se buscan en mentes de hábidos entendimientos para encotrar la liberación de almas y no de cuerpos por estar, según la edad, en desuso excluyendo la inteligencia de valores adquiridos.

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