9 ago. 2015

Hoy llueve. Es domingo y me basta,


ARTIFICIOS DE ORO Y MARFIL

Hoy llueve. Es domingo y me basta,
parafraseando a Chang Kiu-lin con mirar cómo se deshacen las nubes.

Imagino al viejo poeta chino,
con su aspecto especialmente pálido, esperando, pacientemente, que el viento limpiera el cielo de nuevo y transportara el penetrante aroma de las magnolias en flor.

Lo imagino recordándose a sí mismo
que todo está en todo:

"Las estrellas más lejanas influyen
en la orla del cáliz de una flor; el rocío de la mañana contiene la neblina de la noche pasada".

Todo está entrelazado –pensaría-
por una omnipotente dependencia.

No hay nada que pueda librarse
–convencido de ello estaba el gran poeta- del poder de todo lo demás. Y tanto más si hablamos de una cosa pensante, como el hombre.

Las nubes y las caras se reflejarían –creo- en su sueño.
Las fragancias de las flores tuercen el camino de nuestros pensamientos. ¿Y por qué no modelar libremente lo que está siendo modelado por el azar?

Al rodearnos de pequeños objetos-juguete
y artificios de oro y marfil encendemos una idea, una imagen:

una estatuilla del tamaño de un dedo
es la expresión de la fantasía del artista reducida a su esencia después de un trabajo de muchos años.

Y he aquí esos cientos de horas
aparentemente inútiles: uno puede calentarse contemplando la estatuilla como quien se calienta al fuego…

Imagino al viejo poeta Chang suspirando
ante tales pensamientos antes de plasmarlos con sus ideogramas sobre el papel.

Hoy llueve. Es domingo y me basta,
parafraseando a Chang Kiu-lin, con mirar cómo se deshacen las nubes.

                                                                             Johann R. Bach

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Encantador! Un tiempo perfecto para reunir pensamientos y frases que abordan la mente pensante. Un tiempo perfecto para robar tu interior. >_<

    ResponderEliminar