26 may. 2015

¡Ay amor! ¿Cómo diste conmigo antes de que se me entristeciera y resecase la piel?


EL MONÓLOGO DE TÍA CINTA

¡Ay amor!
¿Qué milagro fraguas en tu crecer, pasión de la savia, estallido fugaz, proyecto, cristal viviente, imagen del presente y del futuro, diamante de la flor, misterio de la rosa?

¡Ay amor!
Por ti se ven pagadas las hiedras más oscuras, la hierba y la viña virgen arañando el muro de ladrillo, la azul genciana, el expectorante saúco, el rojo geranio,

la estática palmera,
el olivo viejo, el laurel, toda la flora de altura acostumbrada a las nieves, al viento helado que exhorta a aceptar el más humilde destino de oscuro rizoma, esperando primaveras siempre demasiado fugaces.

¡Ay amor!
¿Cómo diste conmigo antes de que se me entristeciera y resecase la piel? Pues al lamer mis lágrimas hiciste que me sintiera como la grácil lagartija reina de las grietas artificio de aluminio verde.

¡Ay amor!
Bendito el fuego de ardiente deseo que te calentó la sangre y qué hilos desconocidos te tensaron las alas y te levantaste potente tan distinto de ese pobre ser postrado en una silla de ruedas irremisiblemente.

¡Ay amor!
Reemprende tus estudios, vuelve a tu número puro aspira a una vida alta: ciclo de otro ciclo: materia, espíritu, voluntad y deseo, mineral y vapor:

Lléname de vida y hechos
tantas veces como precises de forma que cuando vuelvas junto a mí me hagas crecer aún otro palmo.

¡Ay amor!
Haz de mí el polvo mineral que se tritura en el mortero, crece con el azúcar como excipiente y

se mezcla con el metal decidido
–cobre, plata, oro- puro en cuerpos perfectos, en maclas de piritas, o suspendido en arcillas, en la carnal ortosa.

¡Ay amor!
Tú eres para mí el cristal absoluto, chispa de olivino, el magma resecado de la piedra volcánica. Te deslizas sobre mí como el cuarzo frente al mar y ante mis ojos eres como la luz en la luz del número

Absorto en tus límites eternos,
pero con semilla de un destino mucho más alto que pasa por la dura carencia de la forma,

tómame ¡ay amor!
con tu ternura de imperceptible tacto del código más ligero y desazón eterna para retornar al cristal mental del pensamiento.

¡Ay amor!
Acércate a mí esta noche como la desazón terca del liquen, como la desazón carnosa del hongo, como el chorro fresco del helecho música de la espora.

                                                               Johann R. Bach

3 comentarios:

  1. "¡Ay amor!
    Tú eres para mí el cristal absoluto, chispa de olivino, el magma resecado de la piedra volcánica. Te deslizas sobre mí como el cuarzo frente al mar y ante mis ojos eres como la luz en la luz del número

    Absorto en tus límites eternos,
    pero con semilla de un destino mucho más alto que pasa por la dura carencia de la forma,

    tómame ¡ay amor!
    con tu ternura de imperceptible tacto del código más ligero y desazón eterna para retornar al cristal mental del pensamiento.

    ¡Ay amor!
    Acércate a mí esta noche como la desazón terca del liquen, como la desazón carnosa del hongo, como el chorro fresco del helecho música de la espora."Jacinta se siente como cualquier mujer que siempre desea ser la rosa más fresca para su amado,ella con mayor motivo palidece en frustración por no poder fundirse lozana y ser uno navegando en el alba primaveral.Ella lagartija gris que salió de entre las piedras es por él transmutada en lagartija verde que no desea mostrarse escurridiza ante la construcción y aprendizaje vital de un adolescente, pero implora su regreso con amor ,ternura y ansia siempre que él lo desee y esta noche ,sobretodo esta noche de soledad en las que se escriben las notas más dolorosas y sinceras,su regreso como un chorro cristalino que inunde su desazón. Uffff,te superas poeta, mucho más que la olivina que destella alrededor de los volcanes ya apagados...

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  2. Pasión, sensualidad, sentimientos a flor y profunda piel......Sentidos que se creían olvidados pero renacientes de un amor que aprovecha sus momentos insuflándole vida. >_<
    Delicioso relato, increíbles palabras!!!!!

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  3. es una elegia, al amor puro, sensual, platonico, con una descripcion de la naturaleza de las cosas, y sus diferentes estadios. Muy completo.

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