22 abr. 2015

(Ella) ama esa mariposa blanca como si fuera un ángulo diedro mágico geometría pura de la verdad misma.

UN TRAGO DE CALVADOS

EN EL PUERTO DE HONFLEUR

 

Ha bajado temprano a la plaza

y ha intentado leer en las alas de la mariposa blanca de las acacias. Ella, sensible como pocas, ama esa mariposa blanca

 

como si fuera un ángulo diedro mágico

geometría pura de la verdad misma.

 

Al amanecer

aún reina el silencio en la plaza de Sainte Catherine y en el puerto y parece que las masas turísticas quieren respetar el silencio del planeta.

 

Más tarde empiezan a deambular,

mapas en mano, unos siete u ocho rostros pulidos  y micrograbados por sus propios poros limpios

 

como aluminio rojo

que apresuradamente quieren devorar con sus ojos la luz del paisaje:

 

Son los auténticos consumidores

de fotografías hechas a contraluz como si estuvieran impregnados de nitrato de plata causa de su carácter precipitado

 

y su conflicto con el tiempo.

 

Un poco más tarde

empezarán las masas a recorrer la superficie adoquinada con granito de Porriño y destrozarán el silencio de este planeta.

 

Cada uno de esos turistas,

muestra un rostro invisible que refleja algo de lo que no se habla.

Algo que aparecerá en instantes cansados y es áspero como el trago de aguardiente de Calvados.

 

Ávidos de monumentos, paisajes y cerveza

se mueven constantemente de un lado a otro de la ciudad mientras aún duermen otros compañeros suyos.

 

Son un ejemplo para los creyentes.

 

Rodeada de títulos de libros de astrofísica

que no puede descifrar, se siente completamente analfabeta, pero ha pagado los consumos de agua, luz, gas y teléfono y

 

tiene recibo de todo.

 

Ha cargado con tantas ilegibles facturas…

que se siente árbol viejo llena de hojas secas que cuelgan todavía y no pueden caer a tierra.

 

Y un soplo de la brisa marina

hace que todos esas facturas crujan.

 

Tras cada turista,

flota aquí una cruz que quiere alcanzarlos, pasar junto a ellos, reunirse con ellos ante la atenta mirada de La Comandancia del Puerto de Honfleur y de la del campanario de Santa Catalina

 

Todos parecen casi felices al sol,

mientras se desangran por heridas que no conocen.

 

                                                                                         Johann R. Bach


2 comentarios:

  1. Precioso lugar donde amanecer con la tranquilidad de no deber nada y poseer la belleza del momento. >_<

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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