12 oct. 2014

Fíjate –te digo- nada más poseo excepto este mail que sigue manchado de finos berilos de granada.

PAISAJE DE OTOÑO

 

Bolígrafo en mano

te explico lo que siento, y, con tal pasión que en un par de minutos de lucidez podría ser

 

casi un bucólico paisaje

en el que las cabras esconden el tintineo de los cascabeles en las sales de plata de una fotografía antigua;

 

podría elevarme

como el castaño de los cuentos susurrados junto al fuego a los niños gallegos y

 

deambular tembloroso

solamente acompañado por mi sombra blanca lunar y por los astros que tiritan mientras crece el azul en el cielo

 

o acompañar a la sulfúrica mariposa

revelada en la saliva de los labios.

 

También podría imitar

a aquel soldado que perdió un brazo en la batalla de Lepanto, pero con el otro escribió por ejemplo el denso personaje de El Quijote

 

o pensar que habito tal vez

en este país bañado por un mar hogar de los dioses por error.

 

Me miro en el espejo

-con toda la mente despierta-, imagino que tú estás detrás de él y veo cómo tus ojos se asombran al ver los míos y mi imagen radiografía de huesos ya cristalizados.

 

Fíjate –te digo-

nada más poseo excepto este mail que sigue manchado de finos berilos de granada.

 

¿qué hora será más allá

de esta fotografía hecha en mi mar?

 

Con un antiguo gran angular

o con mi moderno teléfono móvil podría abarcar, al morir el día, aquel Monasterio que durante tanto tiempo me tuvo prisionero.

 

Y, sin embargo,

cerca de aquellos jardines huele a naranjas rociadas en tu respiración y hacen que me sienta como

 

un fauno que viene a beber

la nocturna desnudez de las uvas y por la mañana piensa escribirte algunas palabras más.

 

                                                           Johann R. Bach

1 comentario:

  1. Preciosa carta de pensamientos de amor en una distancia de un vuelo de pájaro. Encantadoras palabras con deseos escondidos bajo su negra tinta. >_<

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