22 jun. 2014

EL ÁRBOL DE LA VIDA (y comentario)

       EL ÁRBOL DE LA VIDA

 

Charles no era un soldado

que escribiera cartas a su amada sobre el asiento de su batería, ni tampoco escribía versos en un café atestado sobre una mesa redonda.

 

Charles, siendo aún muy joven,

se había consagrado a la vida contemplativa del Monasterio y dominaba hasta cierto punto su inquietud paseando, dando vueltas al huerto, leyendo poemas apenas se levantaba el sol.

 

No notaba una rara peculiaridad en él:

el revoleteo de un pequeño ramillete de mariposas sobre su cabeza que le seguían a donde fuera. Todos los hermanos veían en aquella rareza un signo sagrado.

 

Entre las causas

que le llevaron a entrar en la Orden Benedictina se hallaba el hecho de que la gélida caricia de una esquiva mujernunca despertó en su piel sensación digna de alguna mención.

 

Sólo el sabor a fruta de unos labios distintos

puso alas de espuma en su corazón solitario. Pero misteriosamente aquella Dama distinta a todas desapareció en la noche como la luz.

 

Hay que decir

que hasta el momento de entrar definitivamente en el Monasterio Charles era el único voluntario, sin derecho a llorar,dispuesto a traducir del latín al francés libros y libros que ocupaban un espacio inmenso en la ordenada biblioteca

.

La falta de contacto femenino

había alcanzado en Charles una hipersensibilidad desconocida por él haciendo que el mínimo roce le provocase una lluvia de estrellas.

 

Charles soñaba despierto

con un fantasma azul a su lado

y dormía abrigado por nubes de algodón, se imaginaba cabalgar sin descanso en caballos con alas como otro Pegaso,

 

mientras perdía en el juego soledad y razón,

con el reloj de sol tapado por la sombra del Árbol de la Vida (Thuyaoccidentalis).

 

Soñaba con fusionar las noches con los días

escondido en aquel jardín junto a la biblioteca preparando con antelación el viaje hacia el Apex.

 

La vida se le presentaba a Charles larga,

y, finalmente agradable como en un cuento de hadas; el hueco entre sus libros era su mejor refugio aunque aún el deseo huir fuese tan fuerte.

 

La gran preocupación de Charles

era un dolor punzante al orinar y unas cuantas gotas de sangre al final de la micción mezcladas con pus de mal pronóstico.

 

Finalmente se decidió a ser visitado por Samuel,

el médico del Monasterio, que cosió a preguntas extrañas a Charles. Al saber que el Hermano de las Mariposas tenía el hábito de contar las vueltas que daba al huerto con una ramita de thuya en la boca,

 

pidió un mortero

y comenzó sus sucesivas trituraciones.

 

¡Alquimia pura!

 

Charles recuperó la salud

y la alegría de vivir junto al Árbol de la Vida que tapaba con su sombra el reloj de sol. Sus traducciones del latín fueron las más poéticas.

                                                                                      Johann R. Bach

 

COMENTARIO

 

M'ha costat d'entendre en aquest "poema narratiu" que les papallones dibuixin una òrbita entorn del cap del místic benedictí Charles per causa del seu hàbit de rosegar la punta d'una branqueta de tuia i que el metge Samuel el curi amb la dosi "antidòtica" corresponent...

 

Amors que no satisfan, amors impossibles, hipersensibilitat física per manca de contacte, el món dels llibres d'una biblioteca i la poesía com a univers (sublimador) de felicitat, un hort de monestir on trovar els quatre punts cardinals d'un univers místic...i per postres es veu que això que les papallones ensumin la tuia al cap d'algú es veu que és veritat!

 

 

 

Renoi, si el text només fos fantasia ja em complauria com a lectora...que contingui comportaments animals tan subtils que siguin veritat em meravella!

 

Així que...Gràcies d'una lectora agraïda! (valgui la redundància...)

 

COMENTARIO TRADUCIDO

 

Me ha costado entender en este "poema narrativo" que las mariposas dibujen una órbita en torno al jefe del místico benedictino Charles por causa de su hábito de roer la punta de una ramita de tuya y que el médico Samuel lo cure con la dosis "antidòtica" correspondiente ...

 

Amores que no satisfacen, amores imposibles, hipersensibilidad física por falta de contacto, el mundo de los libros de una biblioteca y la poesía como universo (sublimador) de felicidad, un huerto de monasterio donde encontrar los cuatro puntos cardinales de un universo místico ... y de postre se ve que eso de que las mariposas huelan la tuya en la cabeza de alguien se ve que es verdad!

 

Caramba, si el texto sólo fuera fantasía ya me complacería como lectora ... que contenga comportamientos animales tan sutiles que sean verdad me maravilla!

 

Así que ... Gracias de una lectora agradecida! (valga la redundancia ...)

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