6 abr. 2014

En septiembre me acordé de la cursi primavera y así lo escribí

LA CURSI PRIMAVERA         

 

En septiembre me acordé

de la cursi primavera y así lo escribí:

 

La cursi primavera queda más allá

y allende todos estos días, primavera y verano.

 

Las hojas de septiembre se marchitan,

empalideciendo unas y enrojeciendo otras; y, todas, casi muertas en los árboles pacientes.

 

Tampoco dentro del alma

de millones de seres humanos esperanza alguna queda.

 

Camino hacia casa lentamente.

Vacía y oscura está la noche de este septiembre detrás de mis ojos así como oscuro está fuera y encima de mí y en mi derredor vacío.

 

La cursi primavera queda más allá

y allende todos estos días,

 

pero, mirando arriba,

veo de repente hojas en la ascendida luz de dos faroles gemelos que relucen, claros y luminosos, jóvenes y tan transparentes,

 

no parecen más que la espuma coloreada del aire,

fuego ocre, no más que los apenas encarnados pensamientos de las hoas. Dentro de ese círculo de luz es primavera.

 

¡Ah mágico brillo!

Las viejas hojas se han renovado.

 

En la mente, también,

cierto azar coloreado revive de belleza y todo vuelve a renovarlo, una fortuita luz brilla y de repente es como si retornara la cursi primavera.

 

En septiembre me acordé

de la cursi primavera y así lo escribí. Quizá cuando, otra vez, llegue septiembre vuelva a añorar este estallido de luz.

 

                                                               Johann R. Bach.

1 comentario:

  1. He dejado un comentario y no lo veo aparece,,, esta visto que es como tu cursi primavera ,, que solo la echas de menos cuando llegado el otoño los árboles de nutren de mil colores,,dando lo mejor de si en sus altimos alientos de vida... mi pequeña aportacion a tu vasto imperio,,, un abrazo

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