11 abr. 2013

CON APENAS NUEVE AÑOS

             Con apenas nueve años

 

Con apenas nueve años

me acerqué a tus manos.

 

Con apenas nueve años

me acerqué a tus manos; vi en el fondo de tus ojos tanto amor incomprensible para mí que me hizo derramar dos cálidas lágrimas.

 

El dolor punzante,

al ver qué vanamente había sido tu hablar. Y tu hacer, alcanzó mi pecho cuando secaste mis lágrimas con la caricia de tus besos.

 

Te volcabas tan dulcemente

como sólo tú lo sabías hacer: con viejas formas que te fueron siempre fieles.

 

La vieja casa

con pies hundidos en la arena, que nos fue adjudicada gracias a que el abuelo era marinero, bañada por fragmentos de mar que cabalgaban sobre el viento,

 

sobrevivía como tú

triunfando, a pesar de todo, sobre tormentas y años. 

 

Me hiciste leer mi primera

novela –"Blanca o Bruna"- escrita con palabras de amor

como si hubieran surgido de tus labios, de tu idioma.

 

Con apenas nueve años

me acerqué a tus manos para releer aquella vieja novela que sobre tus rodillas reposaba, cuando tu cabeza y tus ojos alzados buscaban el cálido contraluz de la ventana.

 

Con apenas nueve años

me acerqué a tus manos. Acariciada por tus besos, me saltaron dos cálidas lágrimas como ahora al escribir estos versos.

                                                                                              Johann R. Bach
                                                                             Web: www.homeo-sycho.es

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