15 jun. 2012

Es más fácil amar aquello que madura (de La Chica de Kiefholzstrasse) www.homeo-psycho.de

Capítulo 61 de "La Chica de Kiefholzstrasse"

·         Psiquismo en la menopausia: LACHESIS C9

·         Insomnio en la menopausia: SENECIO C30

·         Sofocos en la menopausia: FSH 9CH – SULFUR C7

                                                        

                                Carta abierta a Rosa

 

Querida Rosa,

 

Sabes que ya eres una de mis mejores amigas y que ansío que lleguen mañanas en que tomar un café a tu lado me hagan tanto bien como cualquier medicina eficaz contra un dolor de muelas. Juntas podríamos charlar sin que el reloj nos molestara. He recibido tu mail con mucha satisfacción y yo te contesto lo que opino sobre varios temas, entre ellos la menopausia, ¿Qué opino de esa etapa de la vida? ¿Qué creo que significa la menopausia?

Mucha gente (médicos, sociólogos, psicólogos, filósofos...) ha escrito cosas sobre la menopausia y, en general, la tratan en el mejor de los casos como una etapa en que "aún" se puede disfrutar de la vida, con la familia, haciendo excursiones, aprendiendo idiomas, yendo a bailar, etc., pero siempre en un marco de hiato endocrino (descenso brutal en la producción de hormonas) y como una fase "desgraciada" que se puede paliar mediante un tratamiento hormonal sustitutorio (actualmente se denomina tratamiento hormonal a secas) y eventualmente con tratamiento psicológico (peyorativamente psicológico), etc.; como un momento en que la botella está medio vacía.

Yo no opino igual. Para mí la menopausia en la mujer es una fase de liberación total en la que ya no te agobian dolores (en el sentido de obligaciones debidas a la maternidad) ni trabajos (trabajos para otros. Ahora trabajas por fin para ti). ¿Los dolores de espalda? No son fruto de la menopausia. ¿El insomnio? Es un síntoma difícil de tratar si no se tiene en cuenta que procede de una inseguridad creada precisamente por el enfoque de la medicina oficial, pero piensa que en China las mujeres no saben qué es eso de la menopausia.

 

El dolor de espalda lo padecen 400 mujeres menopáusicas de cada 1000. Pero entre las mujeres no menopáusicas el dolor de espalda se presenta en la misma proporción. El tratamiento es pues independiente de esa fase tan rica psíquicamente para la mujer.

 

El insomnio, es un problema muy delicado y que necesita individualización. Es decir el insomnio puede deberse, aún dentro del marco de la menopausia, a causas muy diversas y es necesario un tratamiento adecuado a cada mujer.

 

Por último, la caída brusca de producción del sistema endocrino ha sido mal interpretada por la medicina oficial. En efecto, muchas veces la interpretación de un fenómeno endocrino se equivoca. Pongamos el ejemplo de la glándula del crecimiento: EL TIMO. Durante mucho tiempo se creyó que esa pequeña glándula situada detrás del esternón al finalizar el crecimiento se atrofiaba y ya no tenía ninguna misión pendiente. Investigaciones posteriores y, sobre todo la práctica clínica demostraron lo contrario. El Timo, aun pareciendo atrofiada secreta unas hormonas necesarias para el sistema inmunológico. Con el resto de glándulas pasa lo mismo: su baja producción abre otra etapa. No es un problema de envejecimiento sino de maduración. A todas nos duele envejecer, pero resulta más difícil aún comprender que es más fácil amar solamente aquello que madura.

Lo que hay que combatir en la menopausia –continúo- es el despiste que muchas mujeres interpretan como desorientación porque los medios machacan sobre ello día y noche en programas destinados a captar incautas para despachos de psicología americana (es decir mala y cara).

En realidad muchas mujeres se sienten abandonadas por sus parejas de facto o "de iure" (de hecho o de derecho). Muchos hombres abandonan a sus compañeras alrededor de la época de la menopausia porque en su cerebro en forma de hilo que sólo les sirve para aguantar las orejas, no cabe la idea de que ellas están viviendo lo mejor de su vida.

 

El despiste de la mujer (y en no pocos casos el abandono en que se sienten) en la fase de la menopausia se puede describir de muchas maneras pero la siguiente anécdota podría arrojar luz a esa situación.

 

En cierta ocasión un joven soldado estaba durmiendo a pierna suelta (como los leones) en el cuartel cuando sus camaradas comenzaron a chillar "corre, corre, despierta, corre". El muchacho saltó de la cama y salió corriendo y a mitad del pasillo volvió su rostro preguntando angustiado: ¿A dónde? Los otros soldados se desternillaban de risa.

Eso es lo que pasa en realidad en la vida de muchas mujeres cuando nos dicen "haz esto, estudia aquello, no vayas a tal o cual sitio, no me gusta el vestido que te has comprado, cuida de los niños..." sin saber a dónde quisiera nuestra voluntad llevarnos porque no nos han dejado tiempo ni espacio para movernos (nos han alienado casi por completo). Nadie nos ha dejado margen para pensar qué podríamos desear.

 

En la menopausia todo eso, en general, desaparece y muchas mujeres descubren con cierta amargura que no saben lo que quieren o si lo saben hasta ese momento no han tenido ocasión de ponerlo en práctica. Es el punto en que es posible romper todas las cadenas, saltar todas las barreras y empezar otra etapa y dejar atrás el olor de lavavajillas.

 

Entran muchas mujeres, con la menopausia, en una etapa de completa madurez y no pocas comienzan a vivir lo mejor de su vida: comienzan a tener amigos, a tener amor como nunca lo habían tenido. Comienzan a vivir una época muy fértil en lo intelectual y bastantes de ellas engrosan las filas de las activistas sociales de muchas ONGs o las apoyan demostrando con ello que su calidad y fuerza intelectual está intacta.

 

Fruto de esa madurez, la mujer en la menopausia actúa con una inteligencia y una diplomacia que muchos hombres desearían poseer por no decir comprar y el papel social que juegan las cincuentonas (como muchos médicos las catalogan) es más fuerte que nunca. Sólo tenemos que esperar alguna década más para recoger esas realidades.

Muchas mujeres en la menopausia creen que su vida está a punto de tornarse en la etapa final de su existencia. Nada más lejos de la realidad. Aún les queda por disfrutar de la vida durante 30 o 35 años de plenitud, de amor. Yo opino que esa etapa es la mejor de la vida y el hiato endocrino (la disminución hormonal) es un hecho positivo que da paso a esa fértil fase de la vida espiritual de una mujer, que si en su juventud demostró ser fértil con la maternidad, en la menopausia puede demostrar su valía intelectual y su sabiduría.

 

No creas que lo que te estoy diciendo forma parte de un discurso de mojigata, pues en el terreno sexual no sólo no ha decaído su pasión sino que va en aumento. Así mujeres que hasta los 50 años habían tenido escasos orgasmos por no decir ninguno, pasan a tener una vida sexual plena como nunca y en no pocos casos conocen la profundidad de un amor placentero en sus relaciones sexuales. A esa edad muchas llegan a sentirse amadas y deseadas como nunca. Y lo que es más importante: pasan a sentirse libres tanto si tienen pareja como si no por primera vez en su vida. ¿Es ésa una etapa desgraciada en la vida de una mujer?

 

¡Vivan esas etapas desgraciadas como la menopausia de la mujer! 

                                                                                                                      Besos. Elisa

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