9 feb. 2017

Haga como su marido ¡cómprese el coche que le dé la gana!

RETALES DE ALGODÓN
Siendo ya más madura…
comenzaron a salir voces que pretendían
decirme cómo y qué tenía que escribir.

Por toda respuesta… dejé que los críticos dijeran
cuanto han dicho; rechacé su pan y aceite, cobre
y cobalto además del código cosido con silencio
en sus jardines: pasteles de neón, nada.                     J. R. Bach

Ante la avalancha de preguntas sobre el poema emblemático que incita a la lectura de la novela "Retales de Algodón", el autor de la misma me ha pedido que escriba, a modo de prólogo algunas palabras sobre ese poema.

Ermessenda, en efecto, rechazó los cargos políticos que le ofrecieron y desdeñó la posibilidad de convertirse en una «intelectual comprometida» con alguna de las causas en boga —por aquel entonces pues consideraba que no sólo la piel del Planeta Tierra estaba enferma sino que sus males eran ya sistémicos—.

Si todavía hoy merece en el Mundo del Ápex nuestra atención es porque evitó enredarse en la letra pequeña de la vida política y social, para atender a lo suyo: proponer una enmienda a la totalidad del concepto metafísico. Desde el «no-lugar» y «no-tiempo» en que supo colocarse formuló una gravísima acusación contra una época que, muy a su pesar, fue suya: «Ningún siglo anterior presenció tantas matanzas en nombre de tan transparentes imposturas».

Ese lamento profundo de Ermessenda era el mismo de muchísimos otros escritores –filósofos o no- y poetas y no tenía nada de novedoso: lo original en ella fue la forma en que lo expresó:

Siendo ya más madura…

Es decir, fue preciso madurar durante años antes de llegar a conclusiones concretas y precisas sobre las que escribir.

comenzaron a salir voces que pretendían
decirme cómo y qué tenía que escribir.

Mientras una escritora se mantiene dentro de ese "cinturón de castidad" de "lo socialmente correcto" nadie se opone a lo que escribe, pero en cuanto se rebela contra lo establecido por la "vacas sagradas" del mundo editorial, caen sobre la mujer escritora todas las convenciones del planeta. Esa actitud no es exclusiva sobre lo que se debe escribir pues ocurre en todos los ámbitos en que la mujer "se atreve" a pisar. Me encantó cierto día cuando leí un anuncio publicitario de una marca automovilística:

Haga como su marido
¡cómprese el coche que le dé la gana!

Por toda respuesta… dejé que los críticos dijeran
cuanto han dicho;

Esas palabras de Ermessenda son casi una recomendación sobre la necesidad de guardar silencio sobre las críticas que pueda recibir una escritora por el mero hecho de ser mujer. Es decir, no es conveniente caer en esa discusión estéril sobre cómo y qué se ha de escribir. Allí donde hay libertad de expresión hay crecimiento personal.

rechacé su pan y aceite, cobre y cobalto…

En esta elemental metáfora se recoge el rechazo a los alimentos (nutrición, vestidos, calzado, educación…, etc.), a la tentación de ceder por dinero (por el cobre) o por la fama, prestigio como formas de reconocimiento (el cobalto como azul cielo). Hay que poner estas metáforas en relación con la madurez expresada al principio del poema pues ese rechazo no se produce súbitamente sino que las presiones a una mujer escritora se van sucediendo en forma de rubato, con su sutil "tempo ondulante".

del código cosido con silencio en sus jardines…

Esta es una de esas metáforas que deben ser interpretadas en el contexto del poema pues se refieren a las modernas tarjetas de crédito que aparentemente abren puertas de establecimientos y vallas que dan acceso a recintos autorizados (barreras en autopistas, espectáculos producidos en canales exclusivos de TV…, etc.) emitidas en …silencio en sus jardines… (discretamente por los bancos)

pasteles de neón, nada.  

Los pasteles de neón son esos pasteles baratos en los que se escribe "feliz cumpleaños" y frases por el estilo con una caligrafía muy simple de colorines llamativos. Metáfora sucinta que significa "en resumen… "nada". Lo Breve si es bueno es doblemente bueno.

                                                                              Leo P. Hermes
               

1 comentario:

  1. Griselda Corni Fino
    13:29 (fa 38 minuts)

    Si a una mujer se le ocurre escribir mas alla de una ramplona novela de amor o un libro de cocina le caeran todas las criticas del Universo (antes mucho mas que ahora ), pero alguien que escribe sea mujer u hombre deben ser ellos mismos con todas sus consecuencias y si no ¿Que gracia tiene esta accion? Escribir lo que a uno le da la gana es un placer equiparable al poder absoluto ,aunque al absolutista terminen cortandole la cabeza

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