27 ago. 2015

Río donde termina el ciclón



MISSISSIPI BLUES

 
¡Oh Mississipi!
 
Río que arrancó
-con la ayuda de otro río indio, el Missouri – de su cuna, de un tirón, a nuestros hijos de tez oscura: dales el rostro de tu pasión.

Río donde termina el ciclón,
donde nos detuvimos a beber y a construir nuestras humildes casas, haz rodar por tus arenas de olvido el barro de nuestro tambor.
 
¡Oh Mississipi!
  
La tierra es tu temblor, el sol ansiedad,
y en su noche cada pobre algodonero cuece de tu cosecha el pan.
   
Tantas veces castigado
por el vuelco de diluvios ahora abandonado a tu suerte, privado de voz.
   
¡Oh Mississipi!
   
Río de los músicos de callosas manos,
no hay viento que se dulcifique ante los remansos de tu perezoso proceder.
   
Río del alma vacía,
del andrajo y la sospecha, de antigua pena de deportados que se devana, del chopo joven, de la compasión.
   
Estribillo (repetir 2 veces)
   
¡Oh Mississipi!
   
Río de los chiflados
que duermen abrazados al jazz , de trituradores de melodías y  afiebrados, embriagados, de ritmo, de la noche que  conchaba embusteros y
amodorrados de opiáceo sueño

que bajo las desgracias de los tifones
ven belleza en los abandonados campos de algodón.
   
¡Oh Mississipi!
   
Río de los mejores que sí mismos,
de nieblas en flor, de la lámpara que apaga la angustia de su sombrero con agua y viento huracanados.
   
Río del respeto a los sueños,
río que oxida el metal de nuestros instrumentos, donde las estrellas tienen ese brillo que niegan al mar.
   
¡Oh Mississipi!
   
Río de la afición a la música irradiada
y del grito que emboca las aguas, del huracán que muerde la viña y anuncia el vino nuevo.
   
Río de corazón intacto
en un mundo enloquecido por prisiones de acristalados muros, ampáranos violento y amigo de las abejas de la canción.
   
Estribillo (repetir 2 veces)
   
¡Oh Mississipi!
   
Río de los chiflados
que duermen abrazados al jazz , de trituradores de melodías y  afiebrados, embriagados, de ritmo, de la noche que  conchaba embusteros y
   
amodorrados de opiáceo sueño
que bajo las desgracias de los tifones ven belleza en los abandonados campos de algodón.
   
                                                                              Johann R. Bach

1 comentario:

  1. Preciosa melodia que cantaban aquellos que poseían poco y buscaban la belleza en la propia pobreza... Canto que se puede transmitir a esa riada de gente , a ese Mississipi Europeo que escapa de la pobreza y guerra de su país natal pra ver la belleza en otro lado donde poder tener una oportunidad

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