24 ago. 2015

¡Oh vida! Dales a los vivo ... un poco de tu sutil sensatez


BULIMIA DE JUSTICIA

Como médico temo
tanto la fiebre alta como la clorosis de los años que seguirán a la reducción de ciudadanos con trabajo y de derechos sociales.

Presiento que la unanimidad confortable
de los que han conseguido un lugar bajo el sol familia y empleo,

la bulimia de justicia
de los maltratados y maltrechos de nuestro sistema social tendrá sólo una duración efímera, en cuanto se retire el vínculo que anudaba nuestro esfuerzo.

Por aquí se preparan a reivindicar lo abstracto,
más allá del río Ebro y más allá de las montañas del Pirineo reprimen ciegamente

todo cuanto es susceptible de atenuar la crueldad
de la condición humana de este siglo y permitirle acceder al porvenir con paso confiado.

Los fantasmas multiplican los consejos,
las visitas, esos fantasmas cuya alma empírica sólo es un montón de secreciones y neurosis.

Esta lluvia que cala al hombre hasta los huesos
es la esperanza de agresión, la escucha del desprecio.

Nos precipitaremos en el olvido.

Se renunciará a desechar, cercenar, curar.
Se dará por supuesto que los muertos inhumados llevan nueces en los bolsillos y que el árbol acabará surgiendo algún día de manera fortuita.

¡Oh vida!

Dales a los vivos
que recorren Europa en masa si todavía hay tiempo, un poco de tu sutil sensatez sin la vanidad que engaña, y por encima de todo, acaso,

dales la certidumbre
de que no eres tan accidental ni privada de remordimiento como se dice. Lo odioso no es la flecha, es el gancho.

                                                                                               Johann R. Bach

2 comentarios:

  1. La estampida migratoria hacia Europa, vista en la tele, abrasa la conciencia, y muestra que la justicia formal es materialmente suma injusticia.Remuerde las conciencias.

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