19 ene. 2015

He movido montañas y con su desmonte he construido la pista para despegar con los aviones más modernos

DEJÉ DE FUMAR EN EL PASADO SIGLO

 

No siempre fui el que tú crees conocer

ni nada de aquellos tiempos llenos de curiosidad se parecen al mundo de hoy, aunque reconozco que me está costando darme por enterado que ya hace años que abandoné el siglo XX.

 

En la segunda mitad de aquel siglo

todo era -así de simple- fascinante y breve. Las confidencias llevaban el viento fresco sobre la saliva.

 

El alcohol resumía la tristeza

-solamente paliada por el blues, la bossanova  y la salsa- y la alegría:

 

los cuerpos cansados

y el cerebro espeso.

 

A pesar de que no sucumbí del todo

a aquellos cantos de sirena, fumaba y mientras lo hacía mis labios no buscaban otro destino.

 

Ahora sólo puedo creer en ti,

tiempo de un nuevo siglo que me devuelves a ella, amiga de la sonrisa triste en las horas inciertas.

 

Ahora, de vez en cuando,

me veo obligado a la noche mirando la luz que se filtra por la ventana entre las blancas cortinas de un modesto hotel.

 

No quiero dormir en todo el fin de semana.

Quiero conservar el olor de sus cabellos mientras cierro los ojos y me la imagino junto a mí… ¡ah! La suavidad de su espalda desnuda.

 

Sé que tiene hijos,

y, hombres de músculos firmes que la adoran, hombres que sueñan con besarla mientras se enamoran.

 

He rozado el paraíso cuando he querido

y por ello no debo quejarme de mi suerte, pero también he visto hombres neuróticos matarse por nada.

 

Conseguí ser capitán de una nave

que sobrevolaba La Pampa soñando con encontrar a alguien como tú, y ahora me dices que quieres ser como yo,

 

con la piel cuarteada por el sol

y la pluma aún fresca para escribirte.

 

Pero es demasiado tarde:

sólo el viento sostendrá aún por un tiempo mis sencillos versos.

 

He movido montañas

y con su desmonte he construido la pista para despegar con los aviones más modernos, pero también marqué las cartas; el Edén está ardiendo y

 

no sé si tendré aún tiempo para construir otro.

 

                                                            Johann R. Bach

 

6 comentarios:

  1. Opino que tienes tiempo de sobra para construir mil Edenes .....

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    1. ...él así no lo entiende...no es por falta de TIEMPO...solo es que no lo quiere...

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    2. Otro punto de vista . Pero no lo tengo tan claro como tú.Gracia. =))

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  2. No sabes si aún tendrás tiempo ,pero sabes que lo tienes..Nunca diría nunca jamás al tiempo frente al amor.....

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  3. La pasión va conmigo en la mochila. Y el tiempo varía según la edad. Hasta los treinta pasa lentamente, delos treinta a los sesenta vuela, de los sesenta a los ochenta vuelve a enlentecerse y a partir de los ochenta y cuatro (doceavo múltiplo de siete) el tiempo se detiene. A veces fatalmente con el Alzheimer, a veces flotando en el viento y casi siempre vestido con un traje negro

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  4. !"El sentido del tiempo es un síntoma de anemia del alma"!!!!Se lo he oído decir a un sabio chino..... ;))))

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