26 oct. 2014

esa poca seriedad que desata el grito -y abrevia y cuaja- es polilla sin memoria,

BLUES PARA UN BAJISTA

 

Me cuesta llegar a casa solitario,

a las cuatro de la mañana, cansado y, a pesar de ello con la mente tan lúcida que no puedo dormir.

 

Es la tensión alta y la ansiedad

y esa poca seriedad que desata el grito -y abrevia y cuaja- es polilla sin memoria,

 

crisálida que no devuelve miradas,

rapaz visitadora con laberinto sin cuplé ni tango sino blues nocturno.

 

Esa poca seriedad que anda,

organiza babilonias, sodomas y gomorras llenas de tabaco y whisky en los hoteles de lujo.

 

¡Cuánto Jericó sin trompeta ni tambor!

 

El médico me ha encontrado muy mal,

me ha dicho que he de descansar. Excepto la huella que define al carpo,  metacarpo y dedos lo demás está para ir a la UVI.

 

Es el bajo, las cuerdas y el sonido

lo que mantiene en forma mi mente y mis manos como en una ecuación humana

 

esas cosas que no entiendes…

 

para ti son ¡Qué oro! ¡Qué lágrima!

¡Cuánta sal de mar inunda las tabernas del puerto!¡Quedan ya tan pocas en las que el jazz respire!

 

Cada vez cobramos menos

por una larga noche y cada vez somos más a repartirnos la pobreza. Los medio modernos como la televisión contrata a estrellas nacidas de entre las cenizas de sus películas como el Dr. House por ejemplo.

 

Me entran ganas

de coger mi vieja maleta de madera y largarme…

 

así porque si.

 

Sólo me falta que un día de estos

la escarcha que esa señora de pelo blanco y de cansada belleza pone a diario en el cristal de mi ventana

 

me diga:

 

"Pon a salvo tu flor

y deja en testamento las letras de tus canciones y el instrumento".


                                          Johann R. Bach

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