11 sept. 2014

encuentro gran placer al observar los cielos recostado sobre mi saco de dormir y al leer en mi agenda la lista de cosas sobre las que reflexionar

OBSERVANTE DE LOS CIELOS
Y DEL YO INESCRUTABLE

Observante de los cielos
y del yo inescrutable - como Kant -, me paseo en moto junto a los campos de girasoles; los pájaros azules son mis amigos, los guantes de cuero me cuidan los dedos mi alimento.

Tengo el presente por compañero
y por guía las horas distantes… Mi amor –esta vez se ha quedado en casa- es la primera maravilla de un harén formado por las estrellas de la constelación de Pegaso.

A los que me han conducido hasta aquí
se les llama olvido y cantan –si llueve- una canción del color del agua, que penetra en mi corazón ávido por una sensitiva puerta de oro.

Sorteando charcos y barros,
ruedo sobre mi montura mecánica y emprendo el camino fácil que, igual que todos los caminos, abandona los once dolores y

se aproxima al fin.

Me detengo bajo un gran abeto.
Mi pensamiento me dice donde me encuentro y mis ojos reconocen la flor de árnica mi gran balsámico,

Aún así nada me indica hacia donde voy.

La ignorancia del porvenir es mi vida,
mi vida que no puede vivir de anticipaciones. Sólo tengo la certeza de que soy el éxito del fracaso.

No deseo ni resultado, ni meta.

Sin embargo, encuentro gran placer
al observar los cielos recostado sobre mi saco de dormir y al leer en mi agenda la lista de cosas sobre las que reflexionar

mientras canta la luna al elevarse:

                                       COSAS PARA PENSAR

*El conocimiento es un viejo error
que piensa en su juventud.

*Los descontentos
y los desheredados de la tierra hacen la vida más bella.

*Las leyes están contra la excepción
y me pregunto por qué a mí sólo me atrae la excepción. ¿Soy yo mismo un error?

*¿Es el arte o la poesía el culto al error?

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Siempre me dijeron
que el diablo me seguía día y noche. De ser así, podría deberse a que tenía miedo de estar solo… como si estuviera metido en la piel de un caballo.

Considerada como fenómeno estético
la existencia me es insoportable, pero gracias al arte, a la poesía, lo extraordinario me hace descansar de la vida, y es esa proyección la que me hace descansar de mí mismo.

Mientras se cierran mis ojos de té
voy a pensar que estas débiles líneas están escritas bajo la influencia de un espíritu angelical que me ama y eso me estremece.

¡Gracias al cielo!
lo peor ya ha pasado, y la prolongada dolencia está a punto de desaparecer; y la fiebre llamada "Vivir" ha sido vencida al fin.

                                                                 Johann R. Bach

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