28 ago. 2012

COMO HABER BEBIDO LA CICUTA (Poema original de Elisa R. Bach) www.homeo-psycho.de

COMO HABER BEBIDO LA CICUTA (Poema)

 

Estos últimos días la nieve ha blanqueado las cimas del Montseny y, como si el pico de Les Agudes quisiera seguir la misma suerte meteorológica del Turó de l'Home, cede ante las borrosas nubes que velan la luna. Poderoso se alza el rigor del invierno trepando por los sarmientos de sus piernas.

 

Apoyándose en su bastón y acompañada de su pequeño perro de pelo nevado y rizado, manso como un cordero (y alegre como si para él no existiera el invierno), la veo pasar todos los días. Siento que su andar se hace cada vez más difícil.

 

Después de algunos pasos, se detiene, reanuda la marcha, se detiene de nuevo, mira a su fiel compañero; con párpados caídos ve alegría y juventud fresca en el can. Prosigue su paseo. El dolor y el frío atenaza sus pies: la claudicación intermitente le hace elevar ligeramente sus ojos hacia un cielo de mal presagio.

 

Siente el fragor del viento entre los árboles del bosque y la única distracción en esos tristes paseos es entretenerse rompiendo el frágil hielo de los charcos. La jovial primavera aún tardará en coronar con flores las despejadas ramas de la vegetación de hoja caduca; y, la vida montaña abajo es sólo un recuerdo en la distancia.

 

La imagino pasando lentas horas junto al fuego, dejando a la nostalgia que recorra sus sombras con sus dedos humildes. La imagino frente a un ordenador, escuchando música de Arvo Pärt (Spiegel im Spiegel), evitando, en la medida de lo posible, la opresión cervical signo del peso de su fracaso; la aflicción más intensa, la más sombría languidez.

 

No desea gozar –parece- ninguna compañía, ni frecuentar las fatigantes veladas de asilos o centros de día. Anhela probablemente ese amargo aislamiento, esa difícil soledad que le aleja del mundo y le convierte en un ser resentido, temeroso y ajeno, a quien todo molesta porque todo es hostil y despreciable.

 

No sabe que será de ella, ni como arrostrará en el futuro las miserias y los trabajos de la vida. Morosa le parece la existencia y desconfía de los días que habrán de sucederse; y sin embargo, esa mujer llena de años y cansada belleza, continúa caminando apoyada en su bastón y en su único amigo Coton (1).

                                              Elisa R. Bach
(1) Coton. Tipo de perro de pelo blanco, lanudo y pequeño.

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