20 ene. 2016

me derrumbé sobre el empedrado cargado de hielo violeta como un suspiro


LA MÁQUINA DE COSER

Sola, Dios mío,
sola, como no he estado jamás, deambulaba por plazoletas cuadradas, empedradas de granito.



2 comentarios:

  1. Yo hasra esquivaría las estatuas por si con sus miradas me infundaran más temor todavía

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  2. Que bueno excelente , no se podria haber explicado mas poeticamente y con mas imaginacion un viejo problema nacionalista

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