5 oct. 2015

El amor es tan necio, que debiendo andar por el mundo desnudo, se afana por vestirse de púrpura.


LA MASCULINIDAD DE TÍA HORTENSIA.



El pelo peinado hacia atrás y recogido con un pequeño moño era la característica más sobresaliente que recuerdo de Tía Hortensia. Era lo más parecido a un retrato de Eva Perón y, la única de mis tías que fumaba. En su bolso jamás faltaba el paquete de cigarrillos mentolados. Llevaba siempre jerseys de cuello alto y ajustados a su figura y sus gestos eran en aquella época todo un atrevimiento. Recuerdo que, con la excusa de llevarme a dar un paseo, íbamos en el coche de Tía Cecilia un Biscuter carrozado con madera, cuando ella encendió simultáneamente dos cigarrillos. Con la mano izquierda colocó el cigarrillo en la boca de mi tía conductora y la dejó caer rozando su pecho. Yo entendía a medias aquellos gestos, pero por indicación de Tía Hortensia guardaba su secreto.

Siendo ya algo más mayor le pregunté por sus opiniones sobre el amor con la intención de comprender a fondo aquella misteriosa personalidad. Como si se tratara de la cosa más natural del mundo comenzó a relatarme sus ideas.

"Hoy tienes ilusiones -filosofando me decía Tía Hortensia- y crees que sin ellas no podrías vivir. Cuando seas más madura verás claramente que la ilusión no es más que un error poetizado y prescindirás de ella para seguir viviendo".

"Con el amor -continuaba diciéndome como defraudada- te sucederá lo propio. No hay más que un amor el de la madre al hijo. El amor entre hombres y mujeres no es sino un conglomerado de pequeños resortes: el roce de la epidermis, la vanidad mutua, el trato social, la lucha por la vida, la costumbre de verse a diario, y un poco de tesón, y otro poco de necesidad de hablar con alguien en la cama y en la mesa. El amor es tan necio, que debiendo andar por el mundo desnudo, se afana por vestirse de púrpura.

"La atracción de los sexos por orden de la Especie es una verdad; el amor, como sentimiento puro y noble, es una inmensa y desoladora mentira. Te lo aseguro".

Yo no estaba del todo de acuerdo con esas palabras, pero, recordando los consejos de Tío Arturo, seguí escuchando cuando me cortó en seco al intentar decir algo: "no puede negarse que las mujeres..."

"Respecto a las mujeres -continuó Tía Hortensia- me encanta verlas pasar por la calle, con sus rostros pintados tan hábilmente, sus senos en punta y sus piernas mórbidas. Pero yo he conocido muchas de ellas y, de ser un hombre, no podría amar a ninguna.

Llegando a este punto sentí un estremecimiento y mirando con los ojos entornados la línea sutil del horizonte me pareció que las palabras de Tía Hortensia eran de una masculinidad libresca. Sin embargo continué escuchando por si alguna de aquellas ideas pudiera serme útil.

"En la intimidad -continuaba lanzada ya Tía Hortensia en su discurso como aprendido de memoria- y no bien se han despojado del antifaz de los convencionalismos o de la seudo-pasión, se muestran egoístas, vanidosas, ineducadas. La idealidad de sus brillantes ojos, la frescura de sus labios, el elegante desmayo de su cuerpo y de sus actitudes hace que los hombres las crean seres adorables; pero no no se hace esperar lo patente del error.

Cuando un hombre le niega un capricho cualquiera a la mujer más dulce y discreta del mundo, se puede observar cómo se encrespa, cómo se encoleriza, cómo le aborrece de súbito. Cuando un hombre responde con el silencio a las quejas de su mujer y a sus emponzoñadas palabras (signo inequívoco de reivindicación) se verá cómo aquella mujer dulce y comprensiva se transforma en una fiera con medias y pendientes.

Aproveché que Tía Hotensia se llevaba la taza de café a los labios para preguntarle, con ánimo de zanjar aquel monólogo, si no había pensado en engañar a Tío Ramón. Su respuesta, después del pequeño sorbo de café fue de lo más inesperado:

"el día que engañe a tu tío lo haré como siempre lo he hecho. Lo engañaré con una mujer".

                                                                   Johann R. Bach

3 comentarios:

  1. COMENTARIO DE PATRICIA

    Tengo que darle la razón a Tia Hortensia en muchos puntos, uno de ellos es que somos capaces de amar , pero el hombre y la mujer es diferente por naturaleza, y así son sus características también . Tan pronto nos atraemos sexualmente y a veces se puede tener conversación ,y otras como si con un mueble se hablase.
    Ella conoce los rasgos femeninos porque los sufre y por ello comprende su naturaleza.
    En cuanto a que somos felinas , es decir, tan pronto somos arrumacos, como sacamos las uñas , es tan fácil como comprender pausadamente y hablar cómo solucionar un tema y dejarlo para otro día más conveniente viendo los pros y contras....
    Abrá sus escepciones claro. Otra cosa es contar hasta diez y respirar hondo y " a otra cosa mariposa".
    Pero algo se le pasa a Tía Hortensia, y es que da igual el sexo que sea, que cuando aparece un sentimiento muy fuerte llamado amor, se aprovecha su auge para vivirlo y estrujarlo con quien sea, siempre que sientan lo mismo.

    ResponderEliminar
  2. Tia Hortensia, para su epoca, era muy avanzada, al comparar el amor del hombre y la mujer con otros amores.Dice lo que se piensa, pero no se dice.Prima el amor carnal, fisico.Asi dice al ver pasar a unas cuantas mujeres, que si fuera hombre no amaria a la mayoria de ellas. Tiene un aire de masculinidad, eufemismo , que cubre su tendencia sexual. Lo confiesa, cuando revella, que en el caso de engañar a su marido, seria con una mujer.Julio.

    ResponderEliminar
  3. COMENTARIO DE XANA

    Tía Hortensia prescinde de las ilusiones para seguir viviendo..No cree en el amor puro,sólo en el de la madre hacia el hijo.(Muchos hombres son celosos de este amor,injustamente)Habla de las mujeres como el hombre más despechado ,desilusionado ,vencido castrado en cuerpo y alma por algún ángel que se convirtió con el tiempo en bruja devoradora de su sique.Sin embargo sus amantes serán siempre mujeres ,no busca romanticismo ni amor ,busca sexo,de ahí su elección.No voy a juzgar las creencias que por sus vivencias tiene tía Hortensia,incluso puedo pensar que algunas mujeres pueden ser y son tal cual las describe.Resalto la frase magistral:" El amor es tan necio, que debiendo andar por el mundo desnudo, se afana por vestirse de púrpura.",y la hecho a volar al universo masculino y femenino( o cualquier sexo) como una pregunta ¿Por qué somos a veces tan necios?El amor no lo es,nos revive y le necesitamos profundamente .Tal vez nos engañemos con la química del enamoramiento que sabiendo lo que dura, se pasa de la pasión ciega del desnudo a la costumbre ,el tedio,el egoísmo del yo más púrpura en muchos casos ,pero amor es un arte diario de a dos,que nadie nos ha enseñado y sólo volcando emociones,construyendo un proyecto vital y sabiendo templar los grises puede llegar a ser el arcoíris de nuestra piel desnuda,intensamente siempre, dure lo que dure, que dependerá de lo necios ,torpes o ególatras que seamos ambos.....Besos,poeta

    ResponderEliminar