9 mar. 2015

El resto de su figura es como un tronco quebrado,

ESCRIBIR CON DEDOS DE MARFIL

                  

Sus dedos de marfil

están dotados para un tacto especial para el bolígrafo y el papel, como manos que invocan otras manos.

 

El resto de su figura

es como un tronco quebrado, cargado de años, casi un manojo de astillas, pero vivo aún.

 

¿todavía la naturaleza le da

un respiro para seguir escribiendo?

 

Mira cada tarde

su pasivo existir nostalgia de otra lluvia, permanencia sin pasión, tranquila frente al horizonte;

 

escribe como un juego

para aplazar su viaje hacia (el Ápex) la estrella Vega pues resbalan los astros en la noche

 

en un vuelo incesante sobre el vacío,

navegando por senderos silenciosos.

 

Resbalan la luz y

las horas hacia la sangre del horizonte y la desnudez de la oscuridad.

 

¡No! –suele decir-,

no es vida ni pasión generosa lo que la naturaleza nos ofrece, es tan sólo otro sueño –la luz no engaña-,

 

otro maravilloso sueño,

un reflejo, espejo inútil del tiempo y su miseria, ritual de otra claudicación en el mismo escenario.

 

Y mientras el tiempo no encuentre donde reposar

persisten los ojos en la noche,

 

y, sus dedos de marfil

siguen escribiendo sobre el papel como manos que invocan otras manos.

 

                                                             Johann R. Bach


1 comentario:

  1. Dedos de marfíl que transforman en maravillas cada átomo de que nos rodea haciéndonos ver nuestro munto bajo un punto de vista diferente, con otros ojos y otra mente

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