9 mar. 2017

No esperemos que la civilización renazca,


El sello de LOS SIGLOS

Si tuviera que juzgar los siglos no dudaría en afirmar que lo que se extingue, a lo largo del siglo XIX, es la dignidad de los humildes. No obstante mi siglo predilecto es, precisamente, el XIX. Porque me enseñó a ver los demás siglos.

Me encantó leer, con ojos silenciosos de búho, lo que se escribía a lo largo de tantos y tantos siglos donde florecieron culturas múltiples y civilizaciones, pero civilización es lo que muere con el XVIII. La Era Atómica nacida en pleno siglo XX, como colofón de dos grandes guerras frustró los proyectos de una nueva civilización.

Demasiadas veces hemos contemplado la historia con ojos de esfinge para no ver que la culpabilidad del mundo moderno es mayor por haber arrasado las chozas que por haber incendiado los castillos. Hemos simpatizado –por comodidad- con cualquier hombre que no muestre sus opiniones y hemos menospreciado esa "Fuerza Metafísica" que empuja, a pesar de todo, a seguir adelante.

Alabar a la juventud –poner en ella, consecuentemente, alguna esperanza- es olvidar nuestra pasada mediocridad y bobería. Convencido estoy que la sabiduría de este siglo XXI se reduce a observar el mundo con la mirada amarga y sucia de un adolescente depravado, pues es privilegio de esta centuria el invento del frío oro azul, del pedantismo y la obscenidad.

No esperemos que la civilización renazca, mientras el hombre no vuelva a sentirse humillado de consagrarse a tareas económicas, a guardar, como las hormigas, alimentos para el invierno, a construir muros de piedra seca y bancales, a proteger los huertos con vallas de olivos, naranjos y granados, y, a adornar con almendros los márgenes de los caminos.

A medida que suben las aguas de este siglo, los sentimientos delicados y nobles, los gustos voluptuosos y finos, las ideas discretas y profundas, se refugian en unas pocas almas señeras, como los supervivientes del Diluvio sobre algunos picos silenciosos.                                                              

Lo que más me fastidia de este siglo de telefonía móvil -y no se lo perdono- es que me agobie con tal náusea al leer los periódicos o ver la televisión que olvido que su abyección no mancha la intacta primavera.

                                                                                                Johann R. Bach

2 comentarios:

  1. Griselda Corni Fino
    9:49 (fa 11 hores)

    Sabes ? A mi me gusta este siglo , este siglo es el siglo de las luces y no el siglo xx , .es el siglo donde las mujeres hemos entrado con un pie para quedarnos en las libertades , El romanticismo esta muy bien como decoracion pero yo prefiero el ordenador a el misal , querido amigo Joan

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  2. XANA GARCÍA
    18:46 (fa 2 hores)

    Sí, esperemos que la civilización renazca de lo vil ,lo banal ,la atrocidad y" que podamos adornar con almendros los márgenes de los caminos."Una crónica histórica llena de filosofía y poesía !Cuánta falta nos hacen en estos momentos decadentes!*****Bella tarde,amigo.Abrazos

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