15 dic. 2016

BONES FESTES A TOTS ELS DE SUMA'T

                                                                                                                                            Montsec

UN JARDÍN DE PUERTAS ABIERTAS


Mira Ermessenda quién ha venido: El dulce Moustaki.

-Hola Georges soy Ermessenda ¿te acuerdas de mí? Fue en el 1.98… me diste tu autógrafo en el que sobre la "i" dibujaste, en lugar de la tilde, una margarita.

-No te recuerdo Ermessenda… creo que mi memoria no es demasiado buena. ¿Dónde fue eso?

-En un restaurante famoso de Sabadell,
"Euterpe" de nombre. Claro que había mucha gente alrededor y apenas te fijaste en mí. Por otro lado si hubiéramos tenido ocasión de charlar no te habría gustado lo que yo quise siempre decirte:

Si no hubiera habido tanta gente te hubiera gritado:

Todavía quedan muchos caminos en este jardín,
ese que tú añorabas, en los que se reconcilian en su ocaso, en el que se elevan suavemente sus briznas y encienden sus claridades.

Te hubiera dicho
que este es un País Abierto, donde los caballeros del día nacen con la mirada de su amor y los castillos de sus bienamadas tienen tantas ventanas como tormentas leves lleva el abismo.

Te habría abierto los ojos para que vieras que aún -"Il n'est pas trop tard"- no es demasiado tarde, para que vieras que aquí la hierba sabe mil divisas que no se contradicen, que no exactamente la Providencia de los rostros bañados en lágrimas.

En este Jardín Abierto,
como calificarías hoy a esta Tierra de Cátaros, hechizados quedan los animales y se da asilo al error. Su extensión medida por los miles de hectáreas de musgo verde donde revolcarse pueden los corazones es comparable al cielo que ha vencido el miedo del tiempo y adelgazado el dolor.

Abusando de mi "autóritas" de escritora

CERTIFICO:

Que desde siempre la hierba
en este País de Puertas Abiertas, ha sido buena con los locos y hostil hacia el verdugo, y se ha casado con el umbral establecido.

Que los juegos que inventaba el musgo aterciopelado
ha tenido siempre alas en la sonrisa (Castellers, Tió, Balls de Bastons, Sardanes… juegos absueltos e igualmente fugitivos). Esa hierba extendida por los prados del Pirineo y aguas abajo no fue –ni es- dura con ninguno de los que al perder el camino deseaban perderlo para siempre.

Que la hierba de Catalunya
ha establecido que la noche vale menos que su poder.

Que las fuentes no complican a placer su recorrido, que la semilla que se postra ya está a medias dentro del pico del pájaro, que desde siempre en este País de Puertas Abiertas tierra y cielo se han odiado, pero tierra y cielo conviven.

                                                                                         Johann R. Bach

No hay comentarios:

Publicar un comentario