17 may. 2016

¿Acaso temes volverte aburrida y vulgar?


EL MAR EN LA ISLA DE MENORCA

Mar que arrancó, demasiado pronto,
a remo y vela, de un tirón a los niños de mi isla dales el rostro de tu pasión.

Mar donde termina el relámpago
y comienza la tierra que vio nacer a mi madre que hace rodar por las rocas de olvido la rocalla de mi razón.

Mar, la tierra es en ti temblor,
el viento de tramontana ansiedad, que cada nieto de marinero en su noche cueza de tu cosecha de arañas y serranos.

Mar, tantas veces denostado,
de calas abandonadas, privado de voz.

Mar del respeto a la poesía de Homero,
mar que oxida el metal, donde las estrellas tienen esa sombra que niegan a la lluvia.

Mar de los poderes transmitidos
y del grito que emboca las aguas en los pequeños puertos, del viento huracanado y seco que muerde los olivos y anuncia el nuevo aceite.

Mar de corazón intacto
de este fragmento de Mediterráneo enloquecido por la presión del turismo, ampáranos violento y amigo de las abejas del cordero y el caballo.

Mar que baña esta isla
de los mejores que sí mismos, acusada de ser Bulevard de perezosos y saludo de los simples,

pero uno no puede, al salir de la infancia, dedicarse a estrangular ególatras indefinidamente. Somos unos cuantos quienes, sin pruebas, creemos que la felicidad es posible en esta Isla de Menorca.

                                                                                              Ermessenda

Deduzco, por el poema que has escrito,
que tu madre, Ermessenda nació en Menorca , pero tú no. Así es Cassia. Mi madre nació y vivió en Mahò hasta que se casó. Yo pasé en Ciutadella todos los veranos hasta que acabé mis estudios. Me encantaban las fiestas de Sant Joan y su espectáculo de caballos.

Te he visto escribir frenéticamente
sobre nuestros perfiles, sobre los paisajes que hemos visitado, sobre las calles de París: ¿Acaso temes volverte aburrida y vulgar? ¿Es ése tu miedo particular? Sin duda escribir te ha mantenido durante años en un estado de excitación permanente y te he visto temblar de emoción mientras escribes lo cual me excita a mí también.

Sí, sí. Y al mismo tiempo de que se trata de ti y de mí, pues ambas estamos vencidas por nuestra imposibilidad, debe haber algo más profundo, algo inexplicable que aún no llego a comprender: Es ese día a día en que se produce lo nuestro, esa cosa que hace que todo resida en el ahora.

¡Mira! Clementine ya tiene dispuesta la cena…

                                                                                                   Johann R. Bach

3 comentarios:

  1. Sí Ermessenda, yo también creo que la felicidad es posible en la isla de Menorca. Buena tarde.

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  2. XANA GARCÍA
    20:01 (fa 2 hores)

    Nunca Ermesenda se volverá aburrida ni vulgar,nadie que cante como una oda a la mar de esta isla ,denostada a veces ,muda en su idioma en otros tiempos de prohibiciones,mar de costumbres enraizadas a esta tierra que ni turistas ni ególatras podrán quebrar,nadie como ella que poetiza tan brillantemente y con exquisitez de las entrañas de Menorca resultará tediosa.Para amar una tierra y sentirse feliz en ella no se necesitan pruebas ,al igual que el profundo sentimiento entre ella y Cassia.Y," Es ese día a día en que se produce lo nuestro, esa cosa que hace que todo resida en el ahora",me conmueve y crea expectación.

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  3. NUNCA RESULTA ABURRIDO CUANDO ENTRE AMORES DE SIRENAS EN LOS MARES DE ENSUEÑO, ESPEERAN IMPACIENTES POETAS COMO TÚ CANTANDO ODAS ENTRE ALEGRES POEMAS QUE HACEN DESASIRSE DE POLITIQUEOS MEDIOCRES.

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