23 jun. 2015

Tras la sutil cortina rosada de la ventana


UNA GOTA DE CAFÉ SOBRE EL ALBORNOZ

Algo misterioso revolotea sobre su cabello,
algo como diminutas mariposas de oro y frunce con extraño nerviosismo el ceño.

La incipiente primavera retrocede
ante la fina niebla que extrañamente acompaña al viento como si tuviera prisa por desvanecerse.

Tras la sutil cortina rosada de la ventana
contempla las cumbres aún nevadas como si las montañas del fondo del paisaje fueran un biombo pintado.

Piensa en ir a la cocina
-con la tenue luz por compañera- a preparar un café, a intentar poner en marcha el vehículo que transporta a lo cotidiano.

Fuera, tras la ventana,
el frío cielo comienza a iluminarse, y se ata el cinto del albornoz con un nudo parecido al de su garganta.

¿Seguirá ceñido aún a la cintura de su amado
el miedo a no encontrar el camino de regreso?

Una gota de café ha manchado
su rosado atuendo como lo ha hecho sobre su rostro el rímel arrastrado por las lágrimas.

Algo misterioso revolotea sobre su cabello,
algo como diminutas mariposas de oro y frunce con extraño nerviosismo el ceño.

                                                               Johann R. Bach

2 comentarios:

  1. Ha regresado en Junio la sensualidad revoloteando sobre su cabello con la mancha de café en el albornoz,y ella nerviosa ,"duda".Hermosa metáforas para un texto lleno de erotismo,como el estupendo cuadro tan catalán que también tiene su dosis.

    ResponderEliminar
  2. La deScripciion, detallada y bucolica, del lugar, el paisaje,las viandas, y el pensamiento de la esposa, quien tiene su mente en otro lugar y otra persona, esta muy conseguida.Me recuerda, la forma de narrar, de Javier Marias, quien no es ampuloso, pero del detalle y la brevedad haceis o conseguis un estilo muy personal.

    ResponderEliminar